El calendario del rugby, primera tarea de Bill Beaumont
"Mi trabajo consiste en obtener un consenso". Reelegido el fin de semana al frente de World Rugby, la federación internacional del deporte del balón ovalado, el inglés Bill Beaumont, que se ha mostrado conciliador, debe hacer frente a varias tareas, con la armonización del calendario internacional al frente.
La crisis ligada al coronavirus empujó de nuevo a escena el alineamiento de las competiciones del hemisferio norte y del hemisferio sur.
La propuesta de la World Rugby contempla repartir la temporada entre octubre y julio. Comenzaría con partidos internacionales en octubre-noviembre, los campeonatos domésticos serían entre diciembre y julio, con un paréntesis en abril y mayo para los grandes torneos de selecciones (Rugby Championship y Seis Naciones).
Bill Beaumont, que venció a su exvicepresidente, el argentino Agustín Pichot, dio impulso a la idea ya en su primera conferencia de prensa tras la victoria electoral, el domingo, asegurando que las negociaciones al respecto estaban "todavía en estado embrionario por el momento".
"Debemos mantener el espíritu de que debemos atraer a todas las partes a que estén con nosotros", explicó el excapitán de la selección inglesa.
Esta organización del calendario hace resurgir el proyecto de una Liga de Naciones, una idea de posible nueva competición que había quedado abortado el año pasado.
Este nuevo campeonato, con una dotación de 7.000 millones de euros en doce años, reuniría a los mejores equipos de cada hemisferio y tendría varios niveles, permitiendo un sistema de ascenso-descenso.
"Habría competiciones con todos los países que juegan en estas ventanas y más abajo, habría competiciones subsidiarias para las naciones emergentes para que puedan jugar al mismo tiempo en otra competición", resumió.




















