La pandemia pone a la esgrima nacional entre la espada y la pared
Por como van las cosas, las actividades de la esgrima nacional de la presente temporada pueden quedar aplazadas definitivamente. Y no es para menos, porque los directivos y deportistas priorizan la salud antes que todo, cumpliendo al pie de la letra la cuarentena dispuesta por el Gobierno, como consecuencia de la pandemia del coronavirus.
Solange Herrera, secretaria de hacienda de la Federación Boliviana de Esgrima (FBE), dijo que, pese al panorama desalentador que tienen al frente, no pierden la esperanza de que puedan volver al ejercicio de este deporte en la recta final de la gestión 2020.
“La práctica de la esgrima en esta época es más arriesgada que otros deportes, ya que los deportistas se prestan implementos deportivos, como máscaras y sables, para competir, debido a que no todos cuentan con la indumentaria completa para combatir”, comentó la dirigente que radica en Oruro.
En ese sentido, Herrera comentó que los tiradores nacionales se entrenan en sus viviendas realizando rutinas que les plantean los esgrimistas del exterior, con quienes mantienen relación permanente en la cuarentena con la finalidad de conservar el buen estado físico y, de alguna manera, asimilar algunos conceptos técnicos para desplegarse sobre la pedana.
“Los deportistas tuvieron que adaptarse a esta modalidad de entrenamientos debido al aislamiento forzoso”, señaló.
























