Rumi Runa, el artista que labra la piedra y la transforma en arte
Cristóbal Aldana, conocido como Rumi Runa, tiene el don de labrar la piedra hasta convertirla en una obra de arte que deleita nuestra mirada.
Aldana ama tanto su arte que se podría decir que ninguna piedra se interpone en su camino. "El arte es algo que me ha sustentado económicamente durante toda mi carrera y jamás imaginé vivir de las piedras, literalmente", comentó.
El Rumi Runa ha tallado centenares de bloques de piedra que no están en un clásico salón de exposiciones, pero son exhibidos en muchos jardines y plazas de la ciudad y provincias desafiando al sol, la lluvia y al tiempo.
Las siete obras que produjo en los últimos seis meses estarán hasta mañana en el salón Gíldaro Antezana.
En más de dos décadas que se dedica a este oficio, no ha discriminado su material. Ha trabajado con piedras de cantera y otras de río, aunque prefiere las cuadras.
Al esculpir sus obras utiliza lijas desde el número 1800 (el más áspero) hasta el 40 (el más liso). Cuenta que sus obras no provienen de una larga y profunda inspiración o meditación para encontrar la "quinta esencia", sino son detalles o inquietudes cotidianas.
"Trato de hacer real lo que se me viene a la mente", cuenta en tono modesto el Rumi Runa.
De su arte resaltan las estructuras delicadas, las esferas y antropomorfas. Una de sus obras la dedicó a los Juegos Suramericanos y la exhibió en el coliseo de Punata. Admite que una de las formas más difíciles de hacer son las esféricas. “Hay que hacerlo delicadamente”, dice.
Y es que cada una de sus obras tiene una historia en particular. Algunas de ellas las ha iniciado desde "cero" y otras era ayudado por el universo cuando encontraba una que se aproximaba a la forma que él quería.
"Por ejemplo, aquella -señala con el dedo a la tercera que está entre los cuadros de Samuel Maita y Susana Castillo- la traje de un río de Punata".
Alguna vez se ha robado piedras de alguna calle empedrada en un barrio sureño y hasta de una puerta de la casa de alguien.
"Es que hay hermosos materiales en lugares menos pensados. Siempre ando buscado una que me guste y sé que ella podríamos hacer un buen trabajo", cuenta.
En otra oportunidad, se trajo de La Paz una que pesaba más de 20 kilos y por casualidades de la vida, el día que retornaba a Cochabamba había bloqueo en la carretera. Esta situación lo obligó a caminar más de cinco kilómetros en busca de un transporte, con la maleta en la espalda y la piedra en las manos deambuló en el camino.
"Si había otra que me gustaba en el bloqueo, esa más me la cargaba", dice.
En 2014, se trajo una de las canteras de Punata de tipo granítica. Recuerda que por su tamaño la cargaron entre cinco personas. El sacrificio tuvo su recompensa, ganó el Concurso Nacional de Escultura el 14 septiembre del 2015. La obra actualmente se expone en el Casona Santivañez.
“Don Rumi” no para y no lo hará. Ahora prepara obras para eventos internacionales y está seguro que conseguirá alguno de ellos y tendrá más historias que contar.
"El arte es algo que me ha sustentado económicamente durante toda mi carrera. Jamás imaginé vivir de las piedras, literalmente”. Rumi Runa. Artista.






















