El paso de la vida a la muerte a través de las culturas
La muerte es uno de los acontecimientos ineludibles para los seres humanos por lo que diferentes culturas y países celebran o rememoran ese paso de la existencia a la nada, aunque no siempre sea en la misma época, salvo las regiones occidentales en las que se afincó el cristianismo.
Musulmanes y judíos, dos de las tres religiones de raíz abrahámica que no celebran Día de Difuntos ni Todos Santos, contrastando con otras creencias en el resto del mundo.
El mundo
En Irlanda, una de las tradiciones más populares en la noche de Halloween es la de comer un pan dulce con pasas llamado barmbrack que esconde dentro un anillo de juguete. A la persona a la que le toque encontrará ese año el amor.
En Austria, en la noche de todos los santos, se deja en la mesa pan, agua y una luz encendida antes de acostarse para dar la bienvenida a los espíritus de los muertos.
En Reino Unido, la tradición es la de comer los bonfire toffee, que son unos caramelos de melaza que se compran en trozos grandes y se rompen con las manos.
En Asia
En la otra parte del mundo, en China, se festeja el día de los fantasmas hambrientos, que son los espíritus que visitan a sus familiares.
Se trata de una fiesta que dura 15 días y la última noche se ilumina las calles con lámparas de agua para que los espíritus puedan encontrar el camino de vuelta a casa.
En Japón se celebra una festividad en verano que se llama Obon, en honor a los espíritus de los muertos.
Colocan lámparas rojas por todas partes, incluso en el mar y los ríos, y se enciende un fuego para que guíe a los espíritus hasta las casas donde nacieron.
En algunas partes de Alemania se esconden los cuchillos que están en la casa por la noche, para evitar que los malos espíritus hagan daño.
Tradiciones poco conocidas
Una peculiar celebración se realiza en Cádiz desde 1876, la fiesta de “Tosantos” o de los mercados, una de las más representativas de la ciudad.
El ingenio y el buen humor gaditano hacen frente al Día de los Muertos. Los puestos de los mercados se adornan de una manera especial, la crítica y el humor vuelven a las calles de Cádiz.
La ciudad madrileña de Alcalá de Henares se vuelca cada noviembre con la fiesta de Todos los Santos. Las principales calles del casco antiguo, Patrimonio de la Humanidad, se convierte en un teatro al aire libre donde se representa la obra de Don Juan Tenorio o el Convidado de piedra.
No es de extrañar que se represente la obra, ya que las escenas más famosas se producen en un cementerio donde los muertos vuelven a la vida.
La antigua tradición pagana de la noche de las tinieblas sigue bastante viva en Jaén. Los muertos regresan al mundo de los vivos, por ello las casas del pueblo se iluminan con mariposas de aceite en las ventanas para guiar el camino de las ánimas.
Antes, los jóvenes del pueblo tapan las cerraduras de las casas con gachas (plato especial para esta noche) para no dejar entrar a los malos espíritus. Dentro de las casas, los vivos disfrutan de la noche comiendo tortillas de chocolate.
Las leyendas de Bécquer toman las calles de Soria en la noche de Todos los Santos.
El autor escribió una de sus leyendas basándose en la historia de monjes y espíritus que aparecían cada noche del 31 de octubre alterando la pequeña localidad de Trasmoz. El monte de las ánimas es real y la ciudad de Soria aprovecha la leyenda del escritor romántico para pasar una noche de miedo y además hacerle la competencia a la intrusiva fiesta de Hallowen.
En Cedeira encontramos una de las fiestas que dan origen al Hallowen anglosajón, el Samhain o noche donde el mundo de las tinieblas y de los vivos se une.
La fiesta es muy semejante, ya que los habitantes del pueblo se visten de seres mágicos para confundirse con los muertos, piden dulces y comida por las casas y se tallan calabazas e incluso melones para ahuyentar a los espíritus.
Las marchas de la Santa Compaña vagan toda la noche en busca de las almas.
POR LOS MÁRTIRES
El gran número de mártires “obliga” a la Iglesia Católica a establecer un día para homenajearlos, pues no faltaban días en el calendario.
El Papa Urbano IV decide que sea el día 1 de noviembre para “competir” con la tradición del Año Nuevo Celta.
DATOS
Varios nombres para celebrar a los muertos. En algunos lugares del mundo se conoce como el Día de la Muerte o de los Muertos, y en otros lugares es el Día de Todos los Santos o de las Ánimas.
El sincretismo católico-pagano. Noche de las Brujas. Noche de los Muertos. En realidad, Hall Hallows Eve no significa otra cosa que la Víspera de Todos los Santos, una fiesta civil de las de guardar, de misa obligada si se es católico.
El origen de la fiesta. Irlandeses y britanos, celtas insulares, tenían una festividad similar conocida como Calan Gaeaf (primer día del invierno) en la que, como ahora, usaban trajes y máscaras, convencidos de que de esa manera espantaban a los espíritus malignos tomando la apariencia de, precisamente, otro espíritu maligno.
























