Expectativa: suenan nombres latinos para el Nobel de Literatura
Tres nombres de escritores de América Latina suenan como favoritos para el Premio Nobel de Literatura de 2025 que será anunciado el próximo jueves 9 de octubre: la mexicana Cristina Rivera Garza y los argentinos Samanta Schweblin y César Aira.
Como cada año en esta fecha, hoy empieza la difusión de los galardonados con el Nobel en Medicina o Fisiología, seguirán en el transcurso de la semana de Física (martes), Química (miércoles), Literatura (jueves) y de la Paz (viernes). El 13 de octubre se entregará el de Economía, el único no establecido en su día por el creador de los galardones, el magnate sueco Alfred Nobel (1833-1896), sino por el Banco de Suecia.
Literatura
Además de Rivera Garza y Schweblin, también figuran como favoritos en lengua inglesa los australianos Gerald Murnane y Alexis Wright, el estadounidense Thomas Pynchon y la canadiense Margaret Atwood.
Estos nombres aparecen en pronósticos de casas de apuestas, que no son más que conjeturas, ya que no existen listas de candidatos oficiales para ningún premio.
También citan a la china Can Xue, el húngaro Laszlo Krasznahorkai, el rumano Mircea Cartarescu y el japonés Haruki Murakami. Otros en idioma español como el argentino César Aira y el español Enrique Vila-Matas.
Cristina Rivera Garza
El reciente triunfo de Cristina Rivera Garza en los Premios Pulitzer 2024 ha impulsado su nombre al primer plano de la escena literaria internacional, posicionándola como una de las principales favoritas para el Nobel de Literatura 2025.
La escritora mexicana, reconocida por su obra El invencible verano de Liliana, figura en los primeros lugares de las listas elaboradas por casas de apuestas internacionales, que cada año anticipan posibles ganadores del prestigioso galardón otorgado por la Academia Sueca.
El favoritismo de Rivera Garza se explica en gran medida por el impacto de su libro más reciente, publicado en 2021, que reconstruye la vida de su hermana Liliana, víctima de feminicidio en 1990.
Hace un tiempo que César Aira figura como candidato; en Argentina el consenso es indiscutido. Pero este año la prensa internacional y algunas casas de apuestas agregaron nombres, como el de Samantha Schweblin. La elogiosa reseña de su último libro firmada por Joyce Carol Oates en el New York Times y la reimpresión de sus títulos más famosos por parte de Penguin Random House avivan la posibilidad.
“Me parece maravilloso que aparezca en el radar de algunas personas que argentinos estén postulados para el Nobel”, dice Claudia Piñeiro. “Hace años que Aira ya aparece en las casas de apuestas, pero lo de Samanta se suma este año por algunos medios que la mencionan. También alguno ha mencionado a Mariana Enríquez. Cualquiera de las dos, si gana, sería maravilloso para nosotros. Si fuera César Aira también, por supuesto”, agrega la bestseller argentina.
“Está muy bien Schweblin. No quiero desmerecerla. Se nota que es muy inteligente. Pero no se la puede poner en la misma frase con Aira. Sobre todo porque tiene que pasar un poquito de tiempo sobre su obra como para que haya distancia para mirarla”, dice, tajante,en crítico y ensayista, Ricardo Strafacce.
El testamento de Alfred Nobel
Nobel, que amasó una fortuna en su época gracias a sus inventos, decidió legar su fortuna para recompensar a los bienhechores de la humanidad, afligido por las consecuencias del más famoso de ellos, la dinamita.
En su testamento, el magnate sueco dispuso que su dinero fuese invertido en valores inmobiliarios y seguros, y que los intereses fueran divididos a partes iguales para premiar a personalidades e instituciones, independientemente de su nacionalidad.
Desde que se fallaron por primera vez en 1901, los Nobel —que han quedado desiertos en 49 ocasiones— han reconocido a 976 personas y 28 organizaciones, algunas varias veces, como el Comité Internacional de la Cruz Roja o la científica polaca-francesa Marie Curie.
Todos los premios siguen un proceso de selección parecido: científicos, académicos o profesores universitarios nominan a sus candidatos y los distintos comités Nobel establecen varias cribas hasta elegir al ganador o ganadores, hasta tres por categoría.
Y tienen la misma dotación económica, este año, de 11 millones de coronas suecas (997.000 euros, 1,2 millones de dólares).
Candidatos Nobel de Paz
¿Activistas sudaneses, organismos internacionales o Trump?
Entre los 338 nominados para suceder a la organización japonesa Nihon Hidankyo en el palmarés del Nobel de la Paz suenan con fuerza en las quinielas las Salas de Respuesta a Emergencias (ERR, en inglés), unas redes ciudadanas nacidas de los comités de resistencia en la revuelta sudanesa de 2019.
Las ERR han recibido este año el prestigioso premio de derechos humanos noruego Rafto y el llamado “Nobel alternativo” de la fundación sueca Right Livelihood Award, galardones que obtuvieron con anterioridad futuros ganadores de los Nobel.
Dudas sobre Trump
Organizaciones como el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) e instituciones como la Corte Internacional de Justicia (CIJ) son mencionadas en las quinielas previas.
Ahí resalta por encima de todos el nombre del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha asegurado en público merecer el premio por haber “acabado” con media docena de conflictos bélicos.
Aunque medios y expertos noruegos no dan muchas opciones a Trump, no sería la primera vez que un presidente estadounidense es reconocido por el Comité Nobel, como ya ocurrió por ejemplo con Barack Obama al poco de ascender al poder en 2009.























