Venezuela sin índices económicos
Caracas |
En Venezuela los precios suben a diario, la actividad económica se detiene y los bienes desaparecen, pero nada se puede mesurar y comprobar oficialmente desde que el Banco Central comenzó a retacear las estadísticas, un blackout que en algunos casos supera los seis meses.
Expertos y analistas hablan de “intencionalidad política” en el manejo de estadísticas, advierten la “destrucción de la credibilidad” e incluso evocan el fantasma argentino, donde la manipulación llevó al surgimiento de estadísticas paralelas privadas para tratar de descubrir dónde estaba parada la economía.
Los datos de inflación -que deben divulgar el Banco Central de Venezuela (BCV) y el Instituto Nacional de Estadística- ya acumulan un retraso de 50 días, dado que el último indice fue el de mayo, cuando en términos anualizados rozó el 61 por ciento, la mayor del hemisferio americano.
Ninguna fuente oficial dio explicaciones sobre la demora pese a los reclamos de economistas, partidos políticos y periodistas.
“Esto destruye la credibilidad del Banco Central. Desde que se calcula la inflación no ha habido un retraso de este tipo” alertó el economista y catedrático José Guerra, exgerente de Investigaciones Económicas del BCV.
El único episodio similar había ocurrido a finales de 2013, cuando el Gobierno del presidente Nicolás Maduro -en pleno pico inflacionario- retuvo los datos de noviembre durante un mes hasta pasar las elecciones municipales.




















