Incendios destruyeron más de 18 millones de hectáreas de bosque tropical
Los incendios se constituyen en una amenaza real para la cobertura vegetal y la biodiversidad en Bolivia. Al menos 18 millones de hectáreas de bosque se perdieron entre 2005 y 2013, en Bolivia, según datos del Ministerio de Medio Ambiente. En Cochabamba, sólo en lo que va de 2016, 24.000 ha de bosques y tierras cultivables fueron presa del fuego.
La Asociación Boliviana para el Avance de la Ciencia (ABAC) aseguró hace seis años que el país perdió más de 70.000 millones de dólares debido a los incendios.
Un estudio de la distribución e incidencia de focos de calor en el territorio nacional, entre el 16 y 17 de noviembre de 2015, llevado a cabo por la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) identificó un total de 749 focos de calor en territorio nacional, de los cuales 479 (64 por ciento) corresponden al departamento de Santa Cruz.
Se calcula que más del 95 por ciento de los incendios forestales son causados por el ser humano, las actividades socioproductivas están relacionadas principalmente con la habilitación de terrenos para cultivos, limpieza de malezas, quemas de pastos, habilitación de barbechos y desmontes. Los incendios son activados porque no se adoptan medidas de seguridad para hacer uso del fuego, tales como brechas corta fuegos, controlar el viento; a esto se debe añadir la falta de personal suficiente en los organismos públicos de protección forestal para controlar las quemas, o el uso seguro de materiales combustibles, entre otras medidas.
Los incendios forestales relacionados con actividades agropecuarias en Bolivia anualmente destruyen entre 30 mil a 40 mil hectáreas aproximadamente, como la extensión de toda la mancha urbana de la ciudad de Santa Cruz, advierte la ABT.
Los incendios destruyen los hábitats de animales y plantas.
Otro dato preocupante emerge de gobernaciones y municipios que dan cuenta del incremento del número de focos de calor e incendios en todo el territorio nacional, principalmente en las regiones amazónicas y tropicales de Bolivia.
Las altas temperaturas que se generan en medio de las llamas de fuego pueden llegar a eliminar los organismos encargados de desintegrar los materiales orgánicos, como hongos, bacilos y bacterias, debilitando la fertilidad y cambiando las condiciones del suelo para que otras especies vegetales como pastos y hierbas de poco valor ecológico, pueblen el área afectada. La desaparición de la cubierta vegetal impide que el agua de las lluvias se retenga y se infiltre en el terreno, alterando la alimentación de los ríos, lagos, y fuentes de agua subterránea.
Incendios destruyeron más de 18 millones de hectáreas de bosque tropical

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