La adolescencia y sus cambios emocionales
La etapa de la adolescencia se caracteriza por la actitud rebelde y los cambios físicos propios de esta edad, sin embargo, las reacciones de tipo social y psicológico aún son un campo amplio para el estudio.
No todos los adolescentes reaccionan de la misma manera, algunos la viven con mayor tranquilidad que otros.
Los cambios de comportamiento pueden ir desde el rechazo, el aislamiento, el enojo constante o hasta adoptar actitudes que los lleven a conformar parte de grupos de pandillas u otros.
Expertos aseguran que se debe prestar mucha atención en estos cambios para poder ayudar a los adolescentes para que puedan atravesar esta etapa de la vida.
El psicólogo terapeuta Cesar Espinoza señaló que los padres deben estar atentos si sus hijos llegan a la etapa de la adolescencia que es considerada como una etapa de transición.
“Ese niño tiene que desarrollar sus habilidades sociales para llegar al siguiente paso que es ser adulto”, aseveró.
Actitudes
En ocasiones, los cambios de conducta de los hijos adolescentes se perciben de diferentes maneras: sacan malas calificaciones, están mas retraídos, no duermen bien, comen más o menos. Se aíslan, son más tímidos o al contrario son agresivos, explosivos y rehuyen a hablar con los padres.
Lo más apropiado es que en esos momentos tengamos que dirigirnos con especialistas que nos ayuden a manejar de manera más adecuada la situación que nos preocupa. Pueden ser expertos en salud mental y/o comportamiento, que los orientarán cómo hablar con los hijos, cómo acercarnos a ellos, entre otras interrogantes.
¿Qué hacer?
Muchas veces, lo primero que los padres deben hacer es hablar con sus hijos retomar el diálogo y la escucha.
Gonzales señaló que los padres deben recordar cómo era su vida de adolescentes para poder entender el comportamiento de sus hijos.
“No es solamente que se deba negar las cosas sino también tratar de buscar alternativas”, dijo.
Aislamiento. Se da en aquel tipo joven que se siente abrumado por la propia sociedad e incapaz de cumplir los roles sociales que se espera de él, por ello reacciona de esa manera.
Existen varios factores para que ingresen en este comportamiento, en esto influye que el adolescente sufre cambios físicos. Por ejemplo, las mujeres, al ver el desarrollo de su cuerpo, tratan de esconderse y muchas no quieres salir de su zona de confort.
Cambio de humor. Hay momentos donde los adolescentes están de buen humor, eufóricos, felices; después cambian abruptamente y muestran enojo, ira y otros comportamientos.
Depresión. Este comportamiento puede ser resultado de los problemas que se vive en el seno familiar, como la separación de los padres, las primeras decepciones amorosas, entre otros.
Ayuda. Es posible que un adolescente no quiera recibir ayuda de un especialista o recibir terapia. Tal vez sienta temor o vergüenza, o esté a la defensiva por sus problemas, por eso es importante hablar con él para hacerle saber que sus padres están conscientes de las batallas que afronta y que lo apoyarán siempre.
CONSEJOS
Establecer normas. Es bueno establecer horarios de entrada y salida de casa, para comer, adjudicar responsabilidades, acordar horarios para dedicar al estudio y al ocio, etc.
Fomentar la autonomía. Dar la posibilidad al joven de hacer aquellas actividades que le resulten placenteras e importantes, ceder ante ciertas peticiones y dejar que el adolescente crezca bajo ciertas responsabilidades.
Dar ejemplo. Hay que predicar con el ejemplo. Si queremos que nuestro hijo estudie, no consuma drogas o se comporte correctamente, debemos ser responsables y convertirnos en un ejemplo a seguir.
Hacer tratos. No se trata de ceder constantemente a las exigencias impuestas por los adolescentes, pero sí que la relación entre los miembros de la familia sea equilibrada.






















