Matarifes de Quillacollo alertan del colapso del matadero y piden habilitar el nuevo
Ante las condiciones precarias que limitan el faenado de ganado bovino y el colapso de las instalaciones del matadero de Quillacollo, la Asociación de Matarifes 12 de Septiembre se declaró ayer en estado de emergencia para exigir la conclusión y habilitación del nuevo matadero.
El presidente de los matarifes del municipio, Víctor Siles, indicó que reiniciar el emplazamiento de la nueva infraestructura es “cuestión de salud”, debido a que los ambientes en los que actualmente funciona el matadero quedaron pequeños ante la demanda de la población.
“Estamos faenando un promedio de 60 a 70 cabezas de ganado por día, no podemos con más porque no hay espacio y tenemos que cumplir con los requerimientos que nos exige el Senasag. Trabajamos en condiciones precarias, este no es solo un problema de Quillacollo, sino de todo el departamento, la mayoría de los mataderos está seriamente observado”, puntualizó.
Siles precisó que para concretar el funcionamiento del nuevo matadero en la zona de Cotapachi se requieren 50 millones de bolivianos, porque además de la obra fina, se debe invertir en el equipamiento, en la instalación de una planta de tratamiento de aguas residuales, un muro perimetral y el mejoramiento de las vías de acceso al lugar.
Tras sostener una reunión con los representantes de la asociación, el alcalde Héctor Cartagena se comprometió a gestionar ante el Gobierno nacional fondos para reactivar el proyecto a seis años de la paralización de las obras civiles.
El dirigente de los matarifes explicó que se solicitó a la Alcaldía que realice mejoras en el actual matadero para conseguir la ficha ambiental y así ampliar el plazo para el funcionamiento de los ambientes porque la autorización del Senasag vence el 30 de junio.























