Atacante de EEUU se inspiró en el EI pero no siguió sus órdenes
Washington, París y Londres |
El autor de la masacre en un club gay de Orlando se inspiró en el grupo yihadista Estados Islámico (EI) pero no siguió sus órdenes, informaron ayer las autoridades a medida que surgían detalles del peor atentado en EEUU desde el 11 de septiembre de 2001.
La madrugada del domingo Omar Mateen, un estadounidense de origen afgano, irrumpió armado con un rifle de asalto y una pistola en el club gay Pulse, que celebraba una “noche latina” con espectáculos de drag-queens en esta ciudad turística conocida por sus parques de atracciones.
Tres horas después, 49 personas además del atacante yacían muertas y otras 53 quedaron heridas. Las autoridades de esta ciudad de Florida identificaron ya a 48 de las víctimas mortales, que en su gran mayoría llevan apellidos latinos.
El EI se atribuyó ayer el ataque y presentó a Omar Mateen como “uno de los soldados del califato en EEUU”.
“El hermano Omar Mateen, un soldado del califato, llevó a cabo una incursión de seguridad con la que logró irrumpir en una concentración de cruzados en el club nocturno de homosexuales de Orlando, donde mató e hirió a más de un centenar antes de ser asesinado”, dijo el EI a través de su emisora de radio Al Bayan.
El EI insistió en que “Dios permitió (a Mateen) atacar a los inmundos cruzados” y destacó que este atentado es “el mayor registrado en EEUU por el número de muertos”.
Pero el FBI sigue investigando si Mateen, nacido en Nueva York hace 29 años, era un yihadista en una misión o un “lobo solitario” inspirado por la propaganda radical islámica para llevar a cabo lo que el presidente Barack Obama denunció como un “acto de terror y un acto de odio”.
“Por ahora, no vemos ninguna indicación de que esto fuera un ataque dirigido desde el exterior, y no vemos ninguna indicación de que él formara parte de ninguna red” terrorista, dijo el director del FBI, James Comey.
Pero Comey dijo que el FBI estaba “altamente seguro” que Mateen se “radicalizó” al menos en parte a través de Internet y que manifestó trabajar para el líder de EI, Abu Bakr al Bagdadi, en una serie de llamadas durante el ataque.
“Y por supuesto, estamos tratando de entender qué rol pudo haber jugado en la motivación de estos ataques la intolerancia antigay”, señaló, subrayando que la investigación aún está en su fase preliminar.
El ataque despertó la condena mundial pero también puso bajo la lupa la estrategia antiterrorista estadounidense y las leyes sobre armas. El sospechoso pudo comprar legalmente un rifle y una pistola a pesar de haber levantado alarmas.
El FBI admitió que había previamente investigado a Mateen, quien vivía en Port St Lucie, Florida, a unas dos horas en automóvil de Orlando, pero lo exculpó de lazos extremistas.
El presidente Barack Obama, líderes musulmanes de EEUU, el papa Francisco y dirigentes de todo el mundo condenaron el ataque, considerado como el peor acto terrorista en suelo estadounidense desde los del 11 de setiembre de 2001.
De forma simbólica, la Torre Eiffel de la capital francesa y el Empire State en Nueva York se iluminarán la noche de este lunes con los colores de la bandera arcoiris, adoptada por los grupos gay.
Vigilias de solidaridad se realizaron en Estados Unidos y el extranjero.
Pero el duelo nacional no sobrevivió mucho tiempo en momentos en que se intensifica la campaña de cara a las elecciones presidenciales de noviembre.
Chalecos bomba
Testigos recuerdan escenas de caos, cuerpos cayendo y sangre por doquier a medida que la fiesta se convertía en tragedia en el recinto cerrado.
“Era un caos completo. La gente gritaba ‘ayúdenme, ayúdenme, estoy atrapado’” dijo el joven Janiel Gonzalez.
El jefe de la policía de Orlando, John Mina, dijo que luego tomó la “difícil” decisión de asaltar el club, después de que Mateen mencionó por teléfono “chalecos bomba” y “explosivos”.
Un blindado policial arrasó una pared e irrumpió en el lugar, y más agentes se sumaron al tiroteo que culminó con la muerte del atacante.
“Sabíamos que era la decisión correcta y creemos que previnimos una eventual pérdida de vidas y salvamos muchas, muchas vidas”, dijo Mina en rueda de prensa ayer.
DESCARTAN PLAN TERRORISTA
El presidente Obama aseguró ayer que no existen pruebas claras para afirmar que la matanza perpetrada estuviera “dirigida” por extremistas ni que formara parte de un plan terrorista de mayor escala.
Así lo aseguró el mandatario tras reunirse con su equipo de seguridad nacional en la Casa Blanca.
Obama aseguró que las investigaciones, centradas en el ataque como “un acto de terrorismo”, aún no han determinado cuáles fueron las motivaciones del presunto autor de la matanza, pero dijo que según los datos recabados se trata de un caso de “terrorismo doméstico”.
Obama mostró su preocupación por el problema añadido de que estas personas radicalizadas tengan “un acceso fácil” a “armas muy poderosas”.
OMAR MATEEN: ATACANTE FRÍO Y METÓDICO
Familiares y conocidos describieron a Omar Mateen como un hombre violento e inestable que había golpeado a su exesposa y expresado comentarios homofóbos.
Mateen, empleado de una compañía de seguridad, irrumpió en Pulse a la 02:00 hora local (06:00 GMT) del domingo con un rifle de asalto y una pistola. Luego de disparar contra varias personas se encerró con rehenes en los baños y llamó a los servicios de urgencia (911) para expresar su lealtad al Estado Islámico.
Uno de los heridos, Ángel Colón Jr, de 26 años, le contó a su padre que el agresor era frío y actuó de forma metódica hasta que irrumpió un equipo de las fuerzas especiales que lo enfrentó hasta matarlo.
“Pasaba delante de cada persona que estaba tirada en el suelo y le disparaba, para asegurarse de que estaba muerta”, explicó su padre, que también se llama Ángel Colón, al salir del hospital Orlando Regional Medical Center.
Los investigadores trataron el caso al principio como un crimen de posibles tintes homófobos, sin descartar otras vías de investigación. El padre de Mateen, Mir Siddique, contactado por la cadena de televisión NBC, aseguró que su hijo estaba motivado por el odio a la comunidad homosexual y no por cuestiones religiosas.
“Esto no tiene nada que ver con la religión”, sostuvo. Mir Siddique relató que Omar había mostrado recientemente su desagrado al ver a una pareja gay abrazada en el centro de Miami y, en su opinión, eso podría ser el origen de la matanza. “Vio a dos hombres besándose delante de su esposa y su hijo y se enfadó mucho”, dijo.
“Estamos pidiendo perdón por el incidente. No éramos conscientes de que estuviese planteando ningún tipo de acción. Estamos en estado de ‘shock’ al igual que todo el país”, añadió el padre del asesino.
REACCIÓN
DONALD TRUMP. Propone parar la inmigración
El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, propuso ayer suspender la entrada de inmigración proveniente de países relacionados, según él, con amenazas terroristas contra Estados Unidos o sus aliados.
“Cuando sea elegido, suspenderé la inmigración de zonas del mundo donde existe una historia comprobada de terrorismo contra EEUU, Europa o nuestros aliados, hasta que sepamos completamente cómo acabar con estas amenazas”, dijo Trump en New Hampshire.
MÉXICO. 3 mexicanos fallecieron
El presidente de México, Enrique Peña Nieto, informó ayer que tres mexicanos murieron.
“He sido informado que lamentablemente en este trágico hecho perdieron la vida tres personas de origen mexicano; uno más está herido, pero está en condiciones estables”, dijo el mandatario.
Además, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) indicó en un comunicado que “personal consular se encuentra en contacto permanente con las autoridades para confirmar la nacionalidad de otra persona”.
BOLIVIA . Evo condena la masacre
El presidente Evo Morales condenó la masacre perpetrada en un club nocturno de la ciudad estadounidense de Orlando.
Nuestras condolencias para las familias de las víctimas fatales y heridos de Orlando. Condenamos la intolerancia y el libre mercado de armas, escribió el jefe de Estado en su cuenta en la red social Twitter.
Por su parte, la presidenta de la Cámara de Diputados de Bolivia, Gabriela Montaño, expresó su repudio a lo ocurrido y calificó los sucesos de terribles.
























