Haití enfrenta rebrote de cólera
Puerto Príncipe |
Las promesas de ayuda a Haití se multiplican para afrontar la devastación provocada por el paso del huracán Matthew, así como para evitar que se agrave la crisis humanitaria y el rebrote de enfermedades como el cólera.
Seis días después de que el fenómeno tocó tierra en el oeste de Haití, las autoridades y organismos de socorro se esfuerzan para llegar hasta las zonas más golpeadas que siguen con problemas de comunicación.
La comunidad internacional ya comenzó a enviar ayuda y ayer la ONU, pidió 119,9 millones de dólares para asistir a 750.000 personas afectadas en el suroeste de Haití tras el ciclón.
La financiación es vital para apoyar la respuesta de las autoridades de Haití y la sociedad civil para cubrir las necesidades fundamentales de las poblaciones afectadas, tales como agua potable, alimentos y refugio para prevenir enfermedades infecciosas, señaló la ONU.
La prioridad de las autoridades locales es llegar hasta las localidades más golpeadas y dar respuesta a los miles de afectados de la catástrofe para evitar un eventual brote de cólera, epidemia que afectó el país tras el terremoto de 2010, y que se agrave la crisis humanitaria.
Mourad Wahba, coordinador de las misiones humanitarias de la ONU, afirmó ayer que Haití se enfrenta al mayor desastre humanitario desde el terremoto en 2010, aunque en esta ocasión, sus autoridades y la sociedad civil “tienen una capacidad mucho más fuerte para dirigir la respuesta”.
Las últimas cifras provisionales divulgadas ayer por Protección Civil revelan que Matthew dejó 372 muertos, 4 desaparecidos, 246 heridos y 175.000 personas desplazadas en 224 precarios refugios.
Sin embargo, fuentes de organismos de socorro y autoridades locales aseguraban el viernes que las víctimas mortales sobrepasan los 800. De acuerdo con datos del Gobierno del Ministerio haitiano del Interior, citados por la ONU, más del 19 por ciento de la población de Haití -2,1 millones de personas- se ha visto afectada por el huracán y más del 12 por ciento -1,4 millones de personas- están en necesidad de asistencia urgente en diferentes departamentos del país y más especialmente en los departamentos del sur y de Grand’Anse.
“Las personas más afectadas han perdido sus casas, sus pertenencias, sus cosechas y sus medios de vida”, precisó la ONU en su solicitud a la comunidad internacional.
























