La ONU alerta del peligro de epidemias en Indonesia
Las autoridades de la ONU mostraron ayer gran alarma por la destrucción causada tras el terremoto y tsunami en Sulawesi, Indonesia, que ocasionó la muerte a más de 1.230 personas.
Según la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), el Gobierno de Indonesia confirmó que hay 1.234 fallecidos debido a esos desastres la semana pasada.
Todavía unas 100 personas siguen desaparecidas y unas 800 están heridas de gravedad. Además, esas cifras seguirán en aumento a medida que se tenga acceso a más áreas, indicó la OCHA.
La coordinadora Residente de la ONU en Indonesia, Anita Nirody, destacó la magnitud y complejidad de esta emergencia, que se suma a la reciente serie de terremotos en Lombok, lo cual hace más difícil la respuesta.
La OCHA pudo comprobar que las necesidades son enormes y las personas requieren urgentemente refugio, agua potable, alimentos, combustible, atención médica y apoyo psicosocial.
El agua potable resulta el principal problema, ya que la mayor parte de la infraestructura de suministro está dañada, señaló esa agencia humanitaria.
Por su parte, Unicef mostró preocupación por la seguridad de miles de niños después del desastre, y las autoridades de Indonesia solicitaron a ese organismo que envíe trabajadores sociales a las zonas afectadas, con el fin de apoyar a los menores que perdieron a su familia.
También la Organización Mundial de la Salud, advirtió sobre la falta de refugio y el daño en las instalaciones de saneamiento del agua, lo cual podría provocar brotes de diarrea y otras enfermedades transmisibles.























