El binomio Trump-Pence encara una elección-plebiscito en EEUU
El binomio republicano Donald Trump-Mike Pence ha puesto sobre la mesa la carta electoral para que sean los estadounidenses quienes los reelijan o los rechacen el próximo 3 de noviembre en unas elecciones que se han convertido en un verdadero plebiscito para el actual inquilino de la Casa Blanca.
En los últimos cuatro años la figura del presidente Trump ha sido severamente criticado por el Partido Demócrata y aplaudido por el Partido Republicano, pero con algunos recelos.
La elección-referendo de Trump es lógico, porque la capacidad del Presidente y del Gobierno de EEUU para salir en televisión, en internet, en redes sociales, en prensa y en lo que haga falta no es, sencillamente, de un jefe de Estado.
Magnate y mediático
Según la revista Vanity Fair, en el mes de abril, cuando EEUU estaba empezando a sufrir el primer golpe de la Covid-19, el presidente Trump aplazó en una hora y media una llamada telefónica con su homólogo chino, Xi Jinping -que, según la citada publicación, se lo tomó muy mal- para ser entrevistado por teléfono por el presentador estrella de la cadena de televisión conservadora Fox News Sean Hannity.
El mandatario ha revolucionado Washington a golpe de Twitter y regularmente manipula o exagera los hechos, con más de 20.000 mentiras o afirmaciones falsas desde que llegó al poder, según el recuento del diario The Washington Post.
Con el lema “EEUU primero”, Trump ha puesto patas arriba la relación con aliados de Washington como Canadá y la Unión Europea (UE), ha protagonizado un histórico acercamiento con Corea del Norte que lleva más de un año estancado y ha convertido a China en su peor enemigo, con una guerra comercial de gran impacto.
Nacido en 1946 en Nueva York de una familia descendiente de emigrantes alemanes, Donald John Trump se licenció en Economía Financiera y a los 28 años tomó el relevo de la empresa inmobiliaria de su padre para adentrarse después en el sector de los casinos, con un ascenso en ocasiones complicado y marcado por las deudas.
Productor de los concursos de belleza Miss Universo y Miss América, Trump estrenó la década pasada su propio programa de televisión, “El aprendiz” (“The Apprentice”), donde varios candidatos competían por un empleo en su corporación, algo que alimentó su fama e impulsó su carrera presidencial.
Con una fortuna personal estimada en unos 2.100 millones de dólares, Trump está casado con la modelo eslovena Melania Knauss desde 2005, con la que tiene un hijo. Con anterioridad, estuvo unido a la deportista Ivanna Winkerlmayr, con la que tuvo tres hijos, y con la actriz Marla Maples, con la que tuvo una hija.
“Cristiano y conservador”
Durante sus cuatro años como vicepresidente de EEUU, Mike Pence, discreto y leal, se ha convertido en el perfecto compañero de fórmula del impredecible Trump, como anclaje con los valores del conservadurismo republicano tradicional.
“Soy un cristiano, un conservador, y un republicano, en ese orden”, manifestó como contundente declaración de principios al aceptar la nominación como candidato a la vicepresidencia en 2016.
“Pence ha construido el más raro de los activos en esta Administración, y es una relación duradera y cercana con el presidente. La palabra clave aquí es duradera”, señaló al Washington Post, Tim Phillips, presidente del grupo conservador Americans for Prosperity.
Congresista por Indiana entre 2003 y 2013, cuenta con buenas conexiones de esa década larga en Washington, donde batalló por la disciplina fiscal, un Gobierno federal con menos peso, una política de defensa fuerte y una agenda social rigurosamente conservadora.
Pence siempre fue visto como una “opción de consenso” que puede actuar como enlace entre el aparato del partido y el poderoso sector evangélico.
A Trump, mientras, siempre se le ha contemplado como un conservador de escasa credibilidad.
De hecho, el Presidente en el pasado apoyó a demócratas, se mostró abierto en temas divisores como el aborto y va por su tercer matrimonio, con un historial sentimental repleto de escándalos, incluidas actrices pornográficas como Stormy Daniels.
Casi el opuesto de Trump es la biografía sentimental de Pence, casado hace más de 30 años con su esposa, Karen, educadora y pintora de acuarelas, con quien tiene tres hijos y donde no hay un solo nubarrón.
Nacido de padres de origen irlandés en 1959 en Columbus (Indiana), Pence creció y cursó todos sus estudios, incluida su licenciatura en Derecho, en ese estado eminentemente agrícola del Medio Oeste de EEUU, considerado históricamente un feudo republicano.
Datos: Agencias e Internet.
PROGRAMAN TRES DEBATES
En los próximos dos meses tanto republicanos como demócratas tendrán una ardua pero corta campaña electoral tomando en cuenta que tienen en frente la pandemia que afecta a EEUU.
El Comité Electoral estadounidense ha programado tres debates presidenciales. El primero se realizará el 29 de septiembre en Cleveland, el segundo en Miami que será el 15 de octubre y el tercero y último se llevará a cabo en Nashville el 22 de octubre.
Durante todo el día del próximo 3 de noviembre se desarrollará la votación en cada uno de los centros electorales habilitados.
Cabe señalar que este año se espera un alto nivel de participación por correo como forma de proteger a los votantes durante la pandemia, lo que podría retrasar la publicación de los resultados, incluso por varios días en caso de una votación ajustada.
SE ESTRECHA EL CAMINO ELECTORAL PARA EL BINOMIO TRUMP-PENCE
Sebastián Smith. Analista político
A Donald Trump le encanta recordar que todos le dijeron que no ganaría en 2016, pero tiene la dura tarea de demostrar que los escépticos volverán a equivocarse el 3 de noviembre.
Los encuestadores se muestran más cautelosos que hace cuatro años, sobre todo porque esta vez hay variables difíciles de manejar.
En efecto, varios factores embarran la carrera electoral: una pandemia que deja más de 170.000 muertos en EEUU y la economía al borde del precipicio; las manifestaciones contra el racismo y la brutalidad policial; y una campaña atípica en la que el postulante demócrata Joe Biden rara vez abandona su residencia en Delaware por el coronavirus.
Sin embargo, existe un amplio consenso entre los observadores respecto a que Trump no tiene posibilidades de ganar la elección como en 2016.
Baluartes demócratas como California y Nueva York le son esquivos a un Trump históricamente impopular, con índices de aprobación atascados en torno al 40 por ciento.
Pero los presidentes en EEUU son elegidos en forma indirecta, por un colegio electoral.
En 2016, Hillary Clinton obtuvo casi tres millones de votos más que Trump, pero perdió estrepitosamente en el colegio electoral, al adjudicarse 227 delegados contra 304.
Trump a menudo afirma contar con encuestas propias que le adjudican un segundo mandato.
Pero el último promedio de encuestas a nivel nacional de fivethirtyeight.com adjudicó a Trump 43 por ciento contra 51 por ciento para Biden.
El modelo de The Economist, que se actualiza a diario, otorga a Biden un 88 por ciento de posibilidades de ganar la presidencia contra apenas 12 por ciento para Trump. Y su simulador del colegio electoral pronostica 343 delegados para el aspirante demócrata contra 195 para el mandatario, cuando se necesitan 270 para alzarse con la Casa Blanca.




























