Canciller: Venimos en son de hermandad
LOS TIEMPOS y AGENCIAS
La comisión de 58 personas, encabezada por el canciller David Choquehuanca para verificar denuncias de maltratos a transportistas bolivianos, llegó ayer al puerto chileno de Arica “en son de hermandad” y tras haber informado “oportunamente” a autoridades de ese país sobre el viaje. “Así y sólo así vamos a salir adelante”, agregó el canciller.
Choquehuanca hizo estas declaraciones a periodistas de ese país, tras ser recibido con una fiesta por residentes bolivianos en Arica y a sólo unas horas de conocerse un comunicado de la Cancillería chilena que calificó la visita de la delegación boliviana como “una descortesía flagrante” por no cumplir los protocolos de rigor.
El vicecanciller Juan Carlos Alurralde, por su parte, dijo que la primera verificación de la misión ha sido el desvío de casi el cien por ciento de las aguas del río Lauca por parte de Chile.
“Este viaje hemos organizado en son de hermandad, atendiendo algunos reclamos de nuestros compatriotas (...) Hemos decidido venir a Arica y Antofagasta en son de amistad, en son de hermandad, cumpliendo las normativas de relacionamiento internacional”, sostuvo Choquehuanca, según audios enviados desde Arica.
Poco antes de partir, el canciller explicó que toda visita a un país debe comunicarse al menos con 48 horas de anticipación y que en el caso de este viaje, el Gobierno boliviano informó al respecto a las autoridades chilenas el pasado miércoles 13, y que recibieron la confirmación de recepción un día después, y que incluso les prometieron seguridad.
Para Chile, sin embargo, se trata de una “visita privada”, como la de cualquier “turista”. “La comitiva boliviana se ha negado a entregarnos el programa de su visita especialmente a nuestra región, como hubiésemos esperado que se hiciera por los canales correspondiente”, declaró la intendenta regional de Arica, Gladys Acuña, replicando las declaraciones realizadas un día antes por el canciller chileno, Heraldo Muñoz. Pese a ello, Acuña, según la agencia ANSA, ratificó que “se ha dispuesto de todos los mecanismos necesarios para resguardar tanto la seguridad del canciller boliviano, como de la comitiva que la acompaña”.
Otra polémica declaración fue la realizada por Gabriel Gaspar, embajador en misión especial de Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya: “A Chile nadie lo viene a inspeccionar, salvo aquellas organizaciones de Naciones Unidas que nosotros libremente hemos concordado”.
La delegación boliviana, compuesta por 58 personas, integrada por autoridades, parlamentarios, dirigentes de los transportistas y periodistas, viajó ayer por la mañana por carretera a Arica, la primera parada del viaje que tiene por objetivo verificar las denuncias de supuestos atropellos a los camioneros bolivianos y de violaciones al Tratado de 1904.
Se tiene previsto realizar las inspecciones y consultas a los afectados hoy, y después realizar mañana la misma tarea en Antofagasta, para volver ese mismo día a La Paz.
Según imágenes difundidas por la red estatal. tras llegar a Arica, decenas de residentes bolivianos y ciudadanos chilenos recibieron a la comitiva con la tricolor y la wiphala, gritando “mar para Bolivia” y bailando caporales.
EVO PIDE A BACHELET NO TENER MIEDO A SU CANCILLER
El presidente Evo Morales pidió ayer a su homóloga de Chile, Michelle Bachelet, que no tema a la “verdad”, ni a “patriarcas” como el ministro de Exteriores de ese país, Heraldo Muñoz.
“Hermana Bachelet no le tenga miedo a patriarcas como Muñoz, ni a la verdad. Trabajemos juntos por el derecho de nuestros pueblos hermanos”, escribió Morales en su cuenta de Twitter.
El mandatario se pronunció en este sentido horas después de que partiera desde La Paz la delegación boliviana a Chile, encabezada por el canciller David Choquehuanca.
La Cancillería chilena emitió este sábado una declaración en la que tildó la visita boliviana como una “descortesía flagrante” que obedece a una “operación mediática para seguir cuestionando el Tratado de 1904 y para encubrir problemas domésticos como el anunciado paro nacional de camioneros en Bolivia”.
VERIFICAN DESVÍO “UNILATERAL” DE LAS AGUAS DEL RÍO LAUCA
La delegación boliviana que inició ayer la visita a Chile, conformada por autoridades y medios de comunicación, constató ayer el desvío “unilateral” de las aguas del río Lauca, informó el vicecanciller Juan Carlos Alurralde.
“Hemos visto una escena muy lamentable y muy triste con nuestros propios ojos, se trata del desvío del río Lauca, un río internacional de curso sucesivo, que nace en Chile y pasa a Bolivia, pero que ha sido desviado unilateralmente”, dijo.
El Vicecanciller agregó que todos los integrantes de la delegación boliviana han podido verificar el desvío haciendo una parada a la altura del río Lauca.
“La gran parte del caudal, la gran mayoría, en un 90 por ciento se está desviando ahora a Chile y queda un (poco), podemos decir (incluso) menos del 10 por ciento, que pasa a Bolivia”, lamentó Alurralde, en un contacto con la radio estatal Patria Nueva.
Alurralde recordó que por este desvío del río Lauca, es que en los años 60, Bolivia rompió las relaciones diplomáticas con el vecino país.
INSULZA DENUNCIA “AGRESIÓN PERMANENTE”
El agente chileno ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, José Miguel Insulza, afirmó que Bolivia está llevando a cabo una “agresión permanente” a nivel comunicacional.
“Es una agresión permanente que busca demostrar lo mucho que a Bolivia le interesa el tema y debilitar a Chile en los distintos sectores de la región. Pero yo creo que va a primar la idea de que esto es un tema jurídico”, dijo Insulza en una entrevista que publica ayer el diario El Mercurio.
El agente chileno destacó que Bolivia decidió “dar una batalla en dos frentes”, el comunicacional y el jurídico, lo que, en su opinión, no le dará buenos resultados pese a que “lo están practicando con gran entusiasmo”.
José Miguel Insulza y el ministro chileno de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, entregaron esta semana en la CIJ la contramemoria del litigio en el que Bolivia reclama a su país una negociación por una salida al mar.





















