¿Será tan difícil?
Hay gente que cuida de los animales porque su corazón se conmueve por ellos. ¡Son dependientes del hombre! Pero hay corazones tan duros que ni siquiera se compadecen de sus semejantes.
Quiero referirme a la forma en que tratamos a la población pobre, a la más desvalida e indefensa. Ocurre que en los hospitales estatales y en muchas instituciones, la gente, especialmente la pobre, tiene que hacer largas filas para conseguir una ficha, ya sea para atención médica o para cualquier trámite. Vemos continuamente en los medios de comunicación el triste espectáculo de gente que tiene que hacer cola desde primeras horas de la madrugada, con los enfermos a cuestas, para conseguir por cierto inciertamente una ficha o una orden de internación para un familiar enfermo. Y digo incierto porque generalmente no la hay y es común el “regrese mañana, a ver si consigue…”.
En pleno siglo XXI, en un país dizque civilizado, no hay orden, las grandes cabezas que dirigen estas instituciones no saben que en todas partes del mundo si no hay atención para ese día se cita al paciente para otro día, se reparten ficha para dos, tres o 10 días, pero no se les hace sufrir el viacrucis de levantarse todas las mañanas a la madrugada para buscar la ficha.
Es pues hora de que se movilicen y aprendan de países vecinos la forma de organización.
Columnas de HUGO QUIROGA OBLITAS

















