Mala praxis
Este tipo de propuestas demuestra que los parlamentarios del oficialismo carecen de criterios legislativos. No se equivocan, sencillamente no saben y le meten nomás.
Una nueva muestra de que los parlamentarios del MAS no están preparados para legislar es aquella propuesta de penalizar la mala práctica profesional.
Con mucha razón hay necesidad de preocuparse de la mala práctica profesional. Habrá que proponer sin embargo, leyes específicas para cada sector profesional en razón de su naturaleza, y no generalizaciones como imprudencia, negligencia, impericia como justificación.
Es mucho más complicado de lo que los parlamentarios masistas creen que se puede tipificar delitos o sanciones por mala práctica profesional. Esto requiere análisis y consideraciones mucho más profundas. No es tan simple y facilona como el presidente del Senado Alberto Gonzales sostiene. No se trata tan sólo de peritos, sino de todo un cuerpo legislativo, de enunciados que necesitan cuidadoso análisis, reflexivo y sabia ordenación en normas. Y eso significa mucho trabajo a lo que no están acostumbrados, sino a través de sus asesores.
Este tipo de propuestas legislativas demuestra que los parlamentarios del oficialismo carecen de criterios legislativos, que desconocen la realidad que los rodea de donde se originan las leyes de ordenamiento, y que como tales no están capacitados para gobernar. No se equivocan, sencillamente no saben y le meten nomás.
Con la mala práctica profesional había que empezar por casa. Una mala práctica profesional es la del presidente del Senado. Creyéndose periodista ha dado la espalda a los principios del periodismo. Eso es impericia y con él muchos periodistas como el gobernador Iván Canelas, el vocero municipal, Contreras, y otros que se han embarcado en posturas partidarias, traicionando los postulados periodísticos. Para el colmo, desde posturas políticas antagónicas pretenden controlar los movimientos sindicales de los trabajadores de la prensa en mala práctica profesional. Son endiosadores no del ser humano, sino de sus coyunturales jefecitos, por pegas. Cómo creerles en sus prédicas de mala práctica profesional si practican lo mismo de lo que quieren sancionar. Cuesta entender o quizá es más sencillo comprender.
Probablemente estoy incurriendo en mala práctica profesional al decir la verdad, al no expresar el sentimiento de mucha gente. Quizá es prudente quedarse callado, pero eso es mala praxis profesional. Dirán que es mala práctica profesional decir que el presidente Morales y el vicepresidente García ya no pueden ser candidatos en las elecciones del 2019. Probablemente sea buena praxis profesional decir, a conveniencia de ellos, que la consulta popular del 21 de febrero de 2016 debe ser anulada.
El autor es periodista.
Columnas de JAIME D’MARE C.
















