Proteger a los más pequeños, una tarea de todos
Un niño o niña necesita del amor, protección y guía de su padre o su madre, crecer en una familia que en la actualidad no siempre está compuesta por estos dos personajes; sin embargo, con uno que le brinde todo lo anterior es más que suficiente. Son muy tristes y, más que eso, aterradores, los casos que como periodistas tenemos que conocer y publicar, de personas indefensas que mueren de una manera atroz o que son marcadas de forma violenta por quienes deberían, más bien, darles protección.
¿Qué pasa con esta sociedad? ¿Qué pasa con la familia y sus valores? Necesitamos como personas frenar esta ola de violencia que lastima a todos y estar atentas a lo que pasa en nuestro alrededor.
Dejar de ser simples observadores y egoístas, para actuar y cambiar desde nuestra casa, barrio, trabajo o cualquier otro lugar. Interpelar a la persona que grita o golpea a su hijo, o que le hace trabajar sacando provecho de su condición para provocar lástima a la gente. Necesitamos actuar y no sólo dejar en manos de autoridades o instituciones resolver esta problemática que está lacerando a nuestra sociedad y que, de seguro, traerá consecuencias nefastas porque la violencia deja secuelas a lo largo de la vida de los que ahora son niños víctimas.
Lo esencial pasa en la familia. Cada detalle cuenta: un simple saludo o la forma de hablar, son esas prácticas las que tenemos que recuperar.
Una de nuestras prioridades como padres es proteger de todo y de todos a nuestros hijos, inculcar valores y no olvidarse de la fe, de Dios, en todo.
Macroeditora País y Mundo
Columnas de July Rojas Medrano

















