Un momento existencial para Brasil
Hace más de un mes, el prestigioso diario Financial Times trazó un perfil del marco histórico del presente proceso electoral en el Brasil. “Durante tres décadas –señaló– dos figuras se han destacado en la política brasileña”: Fernando Henrique Cardoso y Luiz Inácio Lula Da Silva. El primero “estabilizó la economía y sentó las bases para el auge económico de los años 2000” y el segundo “amplió los programas sociales y proyectó una nueva confianza en el exterior”. Hoy, esta última se ha esfumado como consecuencia de la “peor recesión y el mayor escándalo de corrupción”, dando paso a una genuina “furia popular”, cuyo punto más crítico se dará en las elecciones presidenciales de octubre. Por ello, no es exagerado pensar que el país se encuentra ante “un momento existencial”.
Para el diario británico, el Brasil tiene la “suerte de haber tenido dos líderes tan notables”. Ambos “consolidaron la democracia después de la dictadura y mejoraron la vida de millones de personas”. Pero, al mismo tiempo, “arrojaron una sombra política que impidió el crecimiento de nuevos líderes”. El resultado es la “ausencia de candidatos convincentes” y el que los votantes brasileños desencantados estén “buscando alternativas anti-establishment”.
A tres semanas de los comicios, se ha hecho patente, con relativa rapidez, el traslado de las preferencias de los votantes desde Luiz Inácio Lula Da Silva hasta su pretendido sucesor Fernando Haddad (candidato del Partido de los Trabajadores). De igual modo, la persistencia de Jair Bolsonaro (candidato del Partido Social Liberal) en el puesto de favorito para la primera vuelta electoral. Una encuesta de Datafolha, conocida a fines de la semana pasada, mostró un 26% de preferencias a favor del candidato del PSL y un 13% a favor del candidato del PT, empatado con Ciro Gomes del Partido Democrático Laborista (PDT). Sin embargo, un nuevo sondeo de la organización MDA, divulgado el lunes último, otorgó un 28,2% de las preferencias a Bolsonaro y un 17,6% a Haddad. Entre tanto, Gomes caía a un tercer lugar con un 10,8%. Partiendo del supuesto que los dos primeros tienen asegurado su pase a la segunda vuelta, Datafolha dio a conocer otra encuesta sobre intención de voto en esta instancia y mostró el resultado de un “ajustado empate técnico” con 41% para Bolsonaro y 40% para Haddad.
Este panorama es distinto al de hace apenas 10 días. Entonces, la incertidumbre era mayor y los interrogantes más acuciantes. Al parecer, la disputa electoral se ha polarizado entre la ultraderecha y la centro izquierda. De todas maneras, siguiendo la lógica del análisis del Financial Times, si ganase Bolsonaro el triunfo sería también de los “anti-establishment”. No así si ganase Haddad que, dada su carrera política como exministro y ex alcalde de Sao Paulo, podría ser considerado como parte del “establishment”.
El autor es docente universitario
Columnas de ALBERTO ZELADA CASTEDO


















