2020
Vamos por un nuevo año sin decretos que autoricen la tala y la quema controlada de los bosques del país. Brindemos por una aerolínea estatal sin daño económico ni malversación de fondos, tal como le ha pasado a Entel.
Seamos capaces de tener elecciones limpias y con candidatos probos, aquellos que tienen propuestas claras y concretas sin mesianismos trasnochados.
Hagamos votos por una educación libre de adoctrinamientos que forme a personas para afrontar los retos de la tercera década del siglo XXI. Estudiantes que tengan la mente clara y con pensamiento crítico y no criticón. Personas que no repitan como loros que alguien es el pueblo.
Guardemos las pititas, sin tirarlas a la basura. Y no tengamos miedo en usarlas nuevamente cuando veamos abusos de poder o tiranos dispuestos a volver.
Utilicemos ese sorbo de la medianoche para pedir por una economía saneada. Sin falsos Bulo Bulos, Lacteosbol, Papelbol, CartonBol, y San Buenaventura, entre otros, que para lo único que han servido ha sido para generar una ingente cantidad de coimas que han ido a dar a las cuentas de cuatro estafadores.
Miremos a través de las copas y de la sidra, para darnos cuenta de que gran parte de los bonos no provenían de las ganancias de las empresas estatales, sino de los sueldos de los empleados públicos.
Abracemos con convicción a nuestros seres queridos para desearles un 2020 sin llunkus, amarra huatos y corruptos.
Hagamos votos por un periodismo libre, desprovisto de asfixia económica y de tenebrosas cabezas que dicen a quién tiene se debe dar cobertura y a quién se debe ignorar. Pidamos por un periodismo boliviano ecuánime y apegado a la verdad.
Pidamos que la verdad reluzca e ilumine los rincones oscuros donde se refugian Zapatas, Achacollos, ex ministros sindicados como terroristas, y entidades podridas que necesitan con urgencia un encuentro fulgurante con la Justicia.
Mejoremos cada rincón del país, evitando tirar la basura por doquier y exigiendo plantas de compostaje y reciclaje para que cada municipio sea capaz de generar energía limpia.
Entendamos que las megarepresas causarán un gran daño ambiental y es mejor apostar por la energía solar, o la eólica.
Transformemos la mentalidad industrial del siglo pasado por una mentalidad que adopte a la economía naranja como el pilar desde donde se puede sostener al avance financiero del país.
Y también bebamos por la salud de todos y cada uno de los seres que habitan esta canica azul. Para y por un mejor 2020, libre, amoroso, armónico, lleno de paz.
La autora es máster en comunicación empresarial y periodista.
TW: @MonicaBriancon
Columnas de MÓNICA BRIANÇON MESSINGER




















