Pobre mes para Putin
Rusia avanza en territorio ucraniano sólo porque tiene armas nucleares que asustan a los aliados del país invadido. Sin embargo, la llamada operación militar especial es un completo desastre.
Después de un mes de la invasión, Rusia sigue estancada destruyendo todo lo que puede a prudente distancia y sin tomar una sola ciudad importante.
Kiev se mantiene a la espera, erizada de barricadas. Cinco generales rusos han muerto y se habla de al menos de 7 mil soldados caídos. Y con ello, ni una sola imagen heroica que ayude a sacar de su depresión a los invasores. Rusia es el quinto ejército del mundo, mientras que Ucrania tiene menos soldados que México o Colombia.
Cuando obtuvo su idependencia de la Unión Soviética, entregó su arsenal nuclear a cambio de que Rusia prometiera respetar su integridad territorial. Promesa traicionada. Como Rusia no tiene una sola foto en la que sus tropas sean recibidas con flores, se publican unas de la televisión alemana. En ellas se perciben varias cosas: el avance ruso es de tortuga, los vehículos militares sólo pueden transitar por el pavimento, porque la llegada de la primavera ha derretido la nieve y todo está lleno de lodo.
En las carreteras, los odiados militares invasores son presa fácil de los ataques de artillería ligera. Hay decenas de tanques y vehículos averiados o en llamas. Fallan los suministros. Los soldados han tenido que saquear supermercados para comer. Y lo peor. Con misiles tierra aire, Ucrania está derribando helicópteros. Un barco de guerra ruso fue alcanzado por el fuego mientras se abastecía en un puerto.
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