La Iglesia registra cuatro casos de abuso sexual en este año
La Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB) desveló que en lo que va del año se conoció cuatro denuncias de presuntos abusos sexuales a estudiantes, en las que estarían involucrados sacerdotes. Frente a esta situación, anunció la conformación de una comisión especial interdisciplinaria para indagar estos casos y otros que se podrían presentar.
El obispo auxiliar de La Paz y secretario general de la CEB, Aurelio Pesoa, dijo que el objetivo es investigar, prevenir y orientar.
“Este año han aparecido unos cuatro casos y los otros tres ya son conocidos, dos de ellos son casos juzgados, uno está cumpliendo la sentencia que se le ha dado, pues son de 20 años, y otro que como lo saben se suicidó y después hubo uno que fugó del país, es un sacerdote extranjero. Son de los casos que nosotros conocemos”, precisó.
Consultado Pesoa si se cuenta con otros datos sobre estos abusos deshonestos en el seno de la Iglesia católica, refirió que la información es manejada por cada jurisdicción.
“La CEB es un organismo que aglutina a todos los obispos de Bolivia, cada jurisdicción eclesiástica es autónoma, entonces cada jurisdicción es la que tiene los datos como tal, y esto normalmente se trata que sea lo más discreto posible. No se quiere dañar en primer lugar a la víctima y tampoco se quiere dañar al causante o al victimario (hasta que concluya la investigación)”, sostuvo.
Potosí
Recientemente un sacerdote del municipio Puna (Potosí) fue enviado con detención preventiva a la cárcel de Cantumarca, acusado por el delito de abuso deshonesto contra estudiantes, de entre 14 y 16 años, pertenecientes a una unidad educativa en la que impartía catequesis.
“Este año han aparecido unos cuatro casos y los otros tres ya eran conocidos”.
CREARÁN COMISIÓN HASTA ABRIL
El secretario general de la CEB, Aurelio Pesoa, señaló que la conformación de la comisión especial que se encargue de los casos de abuso deshonesto se realizará hasta fines de abril.
“No es fácil conseguir profesionales competentes, pero también idóneos para formar una comisión. Esperamos que esta comisión esté conformada por psicólogos, juristas, sacerdotes y probablemente algunos obispos.
PUNTO DE VISTA
Rodrigo Gazahui. Especialista en DDHH y acceso a la justicia
Encubrimiento, una forma de complicidad
Cuando se trata de la niñez y adolescencia ningún delito puede quedar impune. La tolerancia cero a la violencia contra la niñez debe ser aplicada en su máxima expresión, más aún si se habla de casos de violencia sexual cometidos por algún miembro de la iglesia, pues minimizar, ocultar o dejar pasar estos hechos cuando ocurren o muchos años después no es otra cosa que una forma de encubrimiento.
En estos casos se puede obtener pruebas de diferente forma: declaraciones testificales de las víctimas, sus familias o los mismos miembros de la iglesia; pruebas forenses o valoraciones psicológicas de los efectos que arrastran las víctimas, inclusive se debe obtener los archivos de la misma Iglesia, ya que en casos similares en otros países tales denuncias fueron documentadas de diferentes formas.
Desde el punto de vista legal ocultar estos archivos, modificarlos o destruirlos no sólo es una forma de complicidad, sino que dicho encubrimiento tiene efectos jurídicos que pueden alcanzar a muchas personas, por ello es absolutamente importante la transparencia de la Iglesia y que la investigación sea realizada en el marco del debido proceso para garantizar el derecho de acceso a la justicia así hayan pasado varios años.






















