Registran conflictos en Chulumani por paralelismo sindical
El conflicto por el paralelismo de dirigencia en los Yungas derivó ayer en disturbios en la localidad de Chulumani, donde se registraron destrozos y represión tras convocatorias a reuniones de sectores rivales.
Ayer hubo dos convocatorias: una de la federación de Chulumani, a la cabeza de César Apaza, y otra al frente de Erlan Lovera, que se realizaría en el colegio Crispín Andrade y tenía como invitados a representantes del MAS y el Gobierno.
Los afiliados a la federación estaban susceptibles de que en la reunión con participación masista se vaya a conformar una organización paralela afín al Gobierno, tal como ocurrió en otras localidades.
Las bases presionaron para que, en grupo, los federados vayan a pedir explicaciones a la reunión de Lovera, para saber si se conformaría una paralela.
Los ánimos se caldearon y las bases desbordaron a la dirigencia. Se registraron explosiones y pedradas. La Policía reaccionó y gasificó a las bases que rechazan el paralelismo.
Los denominados “carpeteros” (organización afín al MAS), que se reunían en la unidad educativa, pretendieron esconderse en las aulas. Esto generó destrozos en la infraestructura, con vidrios y bancas rotas.
Asimismo, la población enfurecida atacó dos vehículos, que estaban en inmediaciones del colegio, y los volcaron sobre la calle.
En la reunión estaba Rolando Canceno, dirigente de la Confederación de Campesinos de Yungas (Cofecay) afín al Gobierno, quien fue obligaron a firmar su renuncia. Dicho dirigente fue rescatado por la Policía y sacado del lugar sangrando.





















