Deportaciones “siembran el terror” en inmigrantes bolivianos en EEUU
Francisco (nombre ficticio) reside en el estado de Maryland y hace cuatro años que no ve a su familia ni a su esposa que están en Cochabamba. Trabaja en construcción y vive en un apartamento con otros dos compañeros y, desde hace tres días, no sale de su vivienda por temor a ser detenido y deportado.
“No estoy yendo a trabajar porque me advirtieron que hay redadas. Vivo temeroso y hasta el momento me he mantenido con mis ahorros. Entré a EEUU por la frontera y realmente esa experiencia no se la deseo a nadie. Pero llegué a este país y ahora la cosa ha cambiado. Espero que esto no sea mucho más grave, hay muchos compañeros que están sin documentos, pero que necesitamos trabajar y enviar dinero a nuestras familias”, dijo a este diario.
Trump y los inmigrantes
A tan sólo 10 días de la posesión de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, su promesa de deportar, cuando menos a un millón de inmigrantes, se ha convertido en una realidad aterradora y contundente. Desde que Trump asumió la presidencia, las redadas, detenciones y deportaciones masivas no han parado y han puesto de cabeza a los inmigrantes, que se han visto en total riesgo de ser detenidos y deportados sin “contemplación”.
En muchos estados “santuario” (estados en los que los inmigrantes cuentan con cierta protección), los inmigrantes viven aterrorizados y con el temor constante a que sus viviendas sean allanadas o que algún miembro de la familia sea detenido y deportado, rememorando así las desgarradoras escenas de hace algunos años, en las que familias enteras fueron separadas de sus esposas e hijos producto de las deportaciones.
Bolivianos en EEUU
Los Tiempos pudo dialogar con varios compatriotas residentes en el área Metropolitana de Washington D.C., Maryland y Virginia, que viven de cerca este proceso “aterrador” que ha desorbitado por completo la vida cotidiana de la comunidad.
Incluso hasta el extremo de no salir a trabajar y quedarse en sus viviendas y evitar cualquier encuentro con agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas ICE (por sus siglas en inglés).
Rudy Henrich es un boliviano que reside en el estado de Virginia hace décadas. Vive con “extrema preocupación” por todo lo que está pasando con las políticas antimigratorias del presidente Trump.
“El temor es compartido con la comunidad boliviana. Las batidas están cobrando fuerza y la situación es incierta. Lo que se siente es miedo y terror por lo que está pasando”, dijo.
La economía
Rudy advierte que hasta el momento las consecuencias se sienten claramente en la comunidad boliviana y en los inmigrantes en general.
“Se nota la escasez de personal en los mercados en el rubro de la construcción y en otros servicios. La falta de personal ya se está sintiendo. Ese es el impacto que ahora mismo están causando las medidas de Trump y los riesgos podrían ser mayores. Es decir, incluso existe la posibilidad de intervenir iglesias y escuelas”, señaló.
Lo peor de todo, apunta Rudy, es que durante las detenciones no se discrimina a nadie, “inocentes y culpables son detenidos”.
“Las recomendaciones son claras: evitar meterse en problemas, aunque sean mínimos, como pasarse una luz roja, exceso de velocidad, etc. Si algún miembro de migración toca la puerta, no abrirla para nada y no mostrar los documentos, o si los tiene, hacerlo sólo por la ventana o por debajo de la puerta y, sobre todo, estar atentos a las noticias oficiales”, enfatizó.
Aporte de los inmigrantes
Rudy hace hincapié en que la comunidad boliviana y los inmigrantes en general aportan mucho a EEUU.
“Las opiniones están divididas entre los mismos ciudadanos estadounidenses. Hay quienes están de acuerdo con estas medidas y quienes no lo están. Lo cierto es que el aporte real de los inmigrantes es inmenso; pago de impuestos, consumo, servicios, etc.”, puntualizó.
Crisis laboral
Roberto Zambrana es un cochabambino que vive hace muchos años en EEUU. Afirma que ahora mismo esta viviendo con mucho temor.
“En estos pocos días ya se deportaron cerca de 5 mil personas. Simplemente aplican la ley y ya está. Lo que se ve es que la comunidad está asistiendo menos a sus trabajos.
“Yo creo que el verdadero impacto en la economía de EEUU, recién se verá de aquí a unos meses, cuando pase el invierno. En la agricultura, hoteles, servicios, bares, limpieza, construcción, porque esos trabajos no los hacen los gringos ni los afroamericanos, los hacen los hispanos. Ahora mismo los productos ya están encarecidos, sobre todo productos agrícolas”, sostuvo.
Perjuicio para los negocios
Grover Mendoza es cochabambino y reside en el estado de Virginia desde hace varios años. Asegura que la situación es compleja y que el temor de la comunidad inmigrante es constante y eso lleva a que muchos compatriotas se “replieguen” y no salgan a trabajar, ocasionando un impacto importante en la economía de ese país.
“La gente está gastando menos, los negocios han bajado hasta en un 50 por ciento. Lo que sucede es que se están quedado en casa, y varios negocios se ven sin las ventas habituales de antes”. Y lo peor es que las productos se están encareciendo cada vez más, la canasta familiar está muy alta”, aseguró.
Mendoza, advierte que los rubros económicos más afectados en sus actividades son: construcción, limpieza, gastronomía, cuidado de niños y ancianos.
El blanco son los laitinos
“El blanco son los hispanoparlantes, no hay duda, a diferencia de los de raza negra de otros países, que pueden ser confundidos con los afroamericanos, no son objeto de detenciones, o los asiáticos, por ejemplo”, concluyó.
José Ángel es cruceño, vive desde hace varios años en EEUU y coincide en que la gente está atemorizada. “Al día siguiente de la posesión de Trump no se veía hispanos por las calles. Se están haciendo redadas en varios lugares, incluso van a los apartamentos buscando a gente con antecedentes criminales. Pero igual se lo llevan al que se atraviese”, añadió.
Latinos convocan para este lunes 3 de febrero a un Día sin Inmigrantes
“Nuestra fuerza está en nuestra unión. No trabajes, no compres, no envíes a los niños a la escuela .Alcemos la voz por nuestros derechos y nuestras familias. Somos esenciales, somos fuertes, somos comunidad”. Así dice el texto en un volante difundido en las redes convocando a la comunidad para que acate un Día sin Inmigrantes, programado para este lunes 3 de febrero.
Esto con la finalidad de demostrar que los aportes que los inmigrantes hacen a la economía estadounidense se inmenso.
Hace algunos días el cónsul de Bolivia en Washington D.C., Celso Herbas, pidió calma a los compatriotas que se encuentran en EEUU ante la ejecución del plan de deportaciones masivas que asumió el gobierno de Donald Trump.
El diplomático señaló a la revista Latinos que hasta septiembre de 2024 existen al menos 200 casos de posibles deportaciones de bolivianos, según datos de las autoridades de Migración del país norteamericano, pero que están aún en trámite.
Este diario intentó comunicarse con el cónsul de Bolivia en Washington D.C. Pero no obtuvo respuesta alguna.






















