Samuel y Tuto lideran encuesta e indecisos y blancos llegan al 25%
Una nueva encuesta nacional difundida anoche por el Grupo El Deber posiciona a Samuel Doria Medina de la Alianza Unidad y Jorge Quiroga de la Alianza Libre en la delantera de la intención de voto, a un mes de las elecciones nacionales.
El estudio, elaborado por la consultora Spie Consulting SRL, muestra una carrera altamente competitiva: Doria Medina obtiene el 21,76% de respaldo, mientras Quiroga le sigue con un 20,70%. La diferencia entre ambos se encuentra dentro del margen de error de ±2,2%.
El tercer lugar lo ocupa por primera vez Manfred Reyes Villa (APB-Súmate), con el 10,01%, desplazando al senador y candidato del MAS, Andrónico Rodríguez, de la Alianza Popular, que cae al 8,26%. Este descenso es notorio, considerando que, en la primera encuesta de El Deber del 18 de junio, Rodríguez alcanzó el 14,69%, ubicándose entonces en tercer lugar.
El único que irrumpe la hegemonía de Samuel y Tuto es el alcalde de Cochabamba. Manfred Reyes Villa (APB-Súmate) alcanza la primera posición en intención de voto en Cochabamba con 23,38%. En segundo lugar, Tuto Quiroga (13,26%) y en tercero, Samuel Doria Medina (11,17%) compiten para ganar la aceptación de los votantes y sumar más adhesiones. Andrónico Rodríguez se coloca en cuarta posición (8,71%).
La encuesta también reveló un dato clave para el desenlace electoral: un 24,55% de los consultados manifiestan voto blanco (14,76%), nulo (4,48%) o aún no deciden su voto (5,31%). Este grupo de votantes será determinante en las siguientes semanas, ya que podrían inclinar la balanza y definir quién accederá a una eventual segunda vuelta presidencial.
En los niveles más bajos de intención de voto se encuentran Rodrigo Paz (4,04%), Jhonny Fernández (2,45%), Eduardo del Castillo (1,92%), Eva Copa (1,14%) y Pavel Aracena (0,36%). También figura el partido Nueva Generación Política (NGP) con 4,81%, aunque su candidato Jaime Dunn fue retirado durante el periodo de levantamiento de la encuesta; y actualmente NGP está fuera de este proceso electoral.
Con un nivel de confianza del 95%, esta segunda medición de El Deber sugiere que ningún candidato tiene asegurado el triunfo en primera vuelta.






















