Del Bosque cierra un ciclo legendario
La era de Vicente Del Bosque tocó el lunes a su fin en el Stade de France. 20 de agosto de 2008 al 27 de junio 2016, 2.868 días que estarán para siempre en la historia del fútbol español. El epílogo fue triste, con una derrota en la que encontrar cualquier otra justificación que no sea la superioridad italiana en el global del partido no tiene demasiados argumentos.
El seleccionador Vicente Del Bosque ha decidido esperar a hablar con Villar para que se haga oficial su futuro. Pero la huella marcada por esta derrota no parece dejar sitio a otro escenario que al de un relevo que él mismo ha ido anunciando con frases como "lo mejor puede ser que llegue aire nuevo" o "entiendo que estoy ante mis últimos kilómetros con la selección española"
En París se acaba una etapa que arrancó en Copenhague ganando por 0-3 y con la idea clara de aprovechar la herencia de Luis Aragonés y el título de Viena con el que arrancó el cambio de la historia del fútbol español. Han sido 114 partidos (87 ganados, 10 empatados, 17 perdidos, 254 goles a favor y 79 en contra). Han sido 91 jugadores utilizados con 70 debuts. Pero, sobre todo, han sido casi ocho años que dejan una huella imborrable, la del primer Mundial ganado por España y ver por primera vez a una selección ganar dos Eurocopas de manera consecutiva. Cuando todo se enfríe y la herida del lunes deje de sangrar, para lo que hará falta tiempo, la figura de Del Bosque encajará perfectamente en el hueco que desde hace tiempo tiene reservado en el museo de los grandes de la historia del balompié español.
La clara derrota del lunes en Saint-Denis, en la que las ocasiones que tuvo España en el tramo final no pueden esconder que Italia fue más y mejor en casi todos los aspectos del juego, hace que el mandato de Del Bosque (el segundo más largo en los 96 años de vida de la selección, tras los 11 de Kubala) se cierre con una pantalla negra. Cuando se analice su figura, siempre quedará la pregunta de si no debió marcharse cuando España tocó el cielo en Kiev en 2012 o cuando en Brasil empezó a abrirse el cielo bajo sus pies.
Tras la Eurocopa de hace cuatro años, nadie levantó la voz para que el futuro de España no estuviera ligado al de Del Bosque. Era continuar un proceso excelso, pero el seleccionador sí se planteó si lo mejor no era dejar el puesto en el mejor lugar posible. Fue valiente y arriesgó sabiendo que lo normal era no volver a ganar en Brasil. El Mundial, sin embargo, salió rematadamente mal. Y la idea de irse regresó, pero entre Villar, su equipo de trabajo y su convencimiento de verse con fuerzas —y jugadores— para hacer una buena transición pudieron más.
Ahora, con ese proceso herido pero con una ruta marcada en lo que es el fútbol español, Del Bosque escuchará a su familia, a su salud y a Villar para decidir. Haga lo que haga, es historia. Y grande.
CAMBIO
Sale Vicente del Bosque; calienta Joaquín Caparrós
Vicente del Bosque deja la Selección, y el fútbol. Se jubila plenamente. El técnico ha cumplido su etapa, la mejor en la historia de España. Se marcha con el título mundial conseguido en Sudáfrica 2010 y con la Eurocopa de 2012. Italia, con la que comenzó todo en 2008, en la Euro de Luis Aragonés, es la que acaba con la magnífica racha de La Roja.
Joaquín Caparrós es el primer candidato para iniciar la nueva etapa, que comenzará en septiembre con la fase de clasificación para el Mundial de Rusia 2018.
Caparrós ha rechazado en los últimos meses ofertas de varios equipos de Primera, entre ellos las del Betis y el Valencia. Hace sólo unos días rechazó la última, la del Alavés. Lo ha hecho porque confía en cumplir su gran sueño, entrenar a la Selección. Villar le tiene en consideración y cuenta con un aval único: la recomendación del propio Vicente Del Bosque, con quien coincidió en el Real Madrid en sus tiempos de juventud. Pero la decisión de Villar se hará esperar hasta el 20 de julio, fecha en la que debe anunciar si se presentará a las elecciones a la presidencia de la UEFA.























