Homenajeando a Astor Piazzola
Tarde llego a decirte
que no me esperes,
que solo con mirar
la luna en sus andares
podrás entender mi
tiempo y mis pesares.
Si no te acercas
es que no podemos
conjugar el tiempo y la estrellas,
sin embargo
conjugamos
el verso y las gaviotas
que se aglomeran
buscando cariño
y pan.
Que es lo que tú me das
Liberto,
con una mano
en tu cintura
tratando de hacerme uno
contigo.
Y viendo tu pelo
volar con el viento,
me viene el celo de la luna
donde el sueño
se hace tiempo
y esa nota
que denota tu sonrisa
me hace perder la paz
y se encuentra con
mi olvido
y con mi recuerdo.
DETALLES COTIDIANOS
Que vacía está la cama.
Tu sombra ocupa espacio,
¡pero no responde
ni al pellizco ni al enfado!
Tu pijama está guardado
porque es mejor esconder las penas,
que hacer que te arranquen el llanto.
Así reza el refranero popular:
ojos que no ven, corazón que no siente.
La nueva sicología del comportamiento sugiere cambiar los detalles cotidianos
para tener otro referente
y eso hago pero,
¿cómo cambiar el aire, si con él respiro?
Al carajo la sicología,
prefiero, de cuando en cuando
agarrar tu Soria esquina y sonrojarme de pensarte























