Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo: qué es y ante qué señales estar atentos
Hoy, 2 de abril, se celebra el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, decretado por las Naciones Unidas con el objetivo de mejorar la calidad de vida tanto de la población infantil como los adultos que sufren esta discapacidad.
El psicólogo Germán J. Burgoa Costas, quien cuenta con 33 años de experiencia en el trabajo con niños con discapacidad intelectual, comparte algunos apuntes sobre cómo detectar el autismo, la importancia de una detección temprana y el acompañamiento terapéutico y familiar para que la persona pueda desarrollarse en sociedad.
El autismo es un “estado” o “condición” no considerado como una enfermedad, que altera significativamente las funciones sociales adaptativas de integración y relacionamiento, en las personas que lo padecen, interfiriendo de esta manera sobre los procesos de comunicación, conducta y aprendizaje, explica el profesional.
“Es muy importante tomar en cuenta las características propias de cada caso para llegar a detectar, diagnosticar e intervenir de manera temprana; con el objetivo de brindar una atención integral al niño o niña que sufre esta condición desde los primeros meses o años de vida, esta posibilidad abre el universo de posibilidades para que estas personas puedan alcanzar niveles óptimos de integración y funcionalidad biopsicosocial”, asegura Burgoa.
Llegar a realizar un diagnostico diferencial entre los trastornos del espectro autista (TEA) y otras patologías del desarrollo infantil en primera instancia es de suma importancia. Este trabajo debe realizarse mediante la exploración diagnostica mediante la intervención de especialistas en diferentes áreas tales como neuropediatría, psicología, fonoaudiología, fisioterapia y psicopedagogía.
Los mismos que deben llegar a coincidir mediante el uso de instrumentos diagnósticos propios de cada especialidad y el conocimiento de las características clínicas del trastorno, entre las cuales y más comunes en una edad temprana pueden ser: llanto excesivo, persistente e inmotivado, rechazo al contacto físico, acomodación simbiótica al regazo, dificultad en el contacto visual, retraso generalizado del desarrollo psicomotor de la primera infancia, ausencia de conductas de apego, ausencia de reconocimiento facial de la madre o tutores, ausencia de sonrisa en relación a situaciones afectivas e irritabilidad sensorial (acústica, visual, quinestésica). La presencia de estos síntomas debe ser tomada en cuenta del personal de salud primario y los propios padres de familia para realizar la búsqueda de opciones de diagnóstico e intervención temprana, explica el experto.
“Si se toman en cuenta estas características, las posibilidades de desarrollo de las habilidades sociales adaptativas y el aprendizaje pueden llegar a regularizarse, dependiendo del grado de autismo que posea el niño (1, 2 o 3), llegando a ser funcional y participar de manera efectiva en las actividades educativas regulares sin restricción de nivel escolar, si recibe el apoyo especializado a lo largo de su aprendizaje académico en la escuela”.
¿Quiénes deben intervenir?
Burgoa indica que es importante desde la perspectiva de detección, diagnóstico e intervención temprana, que el personal de salud médicos, enfermeras, etc. puedan conocer los rasgos y características necesarias del TEA para alertar e informar a la familia en el sentido de una valoración diagnostica especializada, este paso puede ser determinante para una adecuada intervención precoz, dándole así a los niños que sufren este trastorno las mejores condiciones de recuperación y habilitación.
A lo largo de la vida de estas personas, es necesario cubrir todas las deficiencias que presenten, siempre acompañados de los especialistas conocedores de la problemática, debido a que existe una serie de compromisos propios de cada especialidad:
- Estimulación temprana
Es el área de trabajo que deberá realizar la primera intervención en los primeros dos años y hasta los seis de ser necesario, en todo el proceso de desarrollo psicomotor de la primera infancia, debido a que las áreas presentan un retraso generalizado, además de que es importante aprovechar la capacidad de plasticidad del cerebro del bebé y el niño, el mismo que se encuentra en pleno proceso de especialización.
- Psicología
El especialista en psicología es el profesional que cuenta con la mayor cantidad de recursos de evaluación diagnostica y podrá asesorar a los padres de familia en todo el proceso desde la confusión inicial, la negación, la búsqueda y la aceptación de la patología, asegurando de esta manera que la familia no pase por procesos traumáticos donde la mala o insuficiente información pueden tomar años de la vida del niño antes de una intervención adecuada.
- Neuropediatría
El profesional en esta área es vital sobre todo para el diagnóstico diferencial y para el tratamiento de las posibles conductas de irritabilidad, impulsividad, trastornos de atención e hiperactividad, que suelen ser parte de las conductas o alteraciones comunes en los primeros años.
- Fonoaudiología
El lenguaje y el habla suelen ser la primera señal de alerta para la mayoría de los padres y profesionales comprometidos. Si el retraso es significativo y resalta de las demás áreas de desarrollo psicomotor, el especialista en esta área ayudará a mejorar la adquisición de vocabulario, lenguaje social y comunicación. Su intervención es muy valiosa también para optimizar las capacidades y habilidades para el aprendizaje de la lectura y la escritura.
- Psicopedagogía
Es común que los niños presenten retraso escolar como consecuencia de las características propias del TEA, la participación e intervención de un profesional en esta área nos brindara sus conocimientos para evitar el fracaso escolar.
- El colegio
El ingreso a la educación de los niños con TEA que tengan la posibilidad de participar en un colegio regular es muy importante y decisivo para su vida futura, los colegios en su totalidad deben brindar acogida y apoyo según los parámetros que manda la ley en nuestro país.
“Los niños y niñas con TEA son personas maravillosas a las que sólo tenemos que entender y conocer. Estoy seguro de que las dificultades de adaptación social, familiar y escolar a las que se ven sometidas es debido a la ignorancia y el prejuicio de la sociedad en general. Es importante que los medios de comunicación masiva y las redes sociales hagan un trabajo responsable para la difusión y sensibilización de la sociedad, así como reza nuestro lema institucional ‘con una oportunidad hacemos diferencia’”, afirma Burgoa.


















