Halloween se ha convertido en una fiesta para todo público
Halloween es motivo de fiesta, juego y comercio en Cochabamba, de los que participan niños, jóvenes y adultos.
Los establecimientos comerciales y los mercados populares del norte y centro de la ciudad están inundados de motivos, adornos, maquillaje, máscaras y disfraces dirigidos a satisfacer la demanda en la llamada “fiesta del horror”.
Testimonios
“Me encanta, voy a ir al Prado y llevaré mi canasta para divertirme un poco, algo que hago hace tres años”, dijo Sky Díaz, un adolescente de 12 años que se asomó, junto a un familiar, a un puesto de venta en el que ofertaban productos de Halloween en la avenida Pando.
En ese mismo sector, Rebeca Max, de siete años, que iba disfrazada de “huesos” como ella misma explicó, se preparaba a ir al trabajo de su papá donde estaban organizando una fiesta por Halloween.
Una parte de la gente consultada admitió haber cambiado las antiguas tradiciones por las nuevas, debido a la presión social y la moda.
“Son cuatro años que sigo la tradición (Halloween) que se adoptó en el país, principalmente por la insistencia de los niños que piden disfrazarse de zombis, de calaveras. Ahora mi hijo quiere un traje de supermán”, dijo Daniela Espinoza.
Aunque todo pareciera indicar que la tendencia en la urbe cochabambina respecto a Halloween es de crecimiento, no es así en todos los casos, al menos de acuerdo al testimonio de un vecino en un condominio.
El vecino, que prefirió no ser identificado, explicó que en el condominio donde vive, la fiesta de Halloween era celebrada a lo grande, pero que este año no sería así, debido a “ciertos problemas que se suscitaron entre los vecinos, debido a destrozos en jardines y fachadas dañadas”.
En el mercado Calatayud
En el histórico y céntrico mercado, varios puestos comerciales fueron reconvertidos temporalmente en “boutiques” de Halloween .
En una tienda, en la que alquilan trajes desde 20 hasta 50 bolivianos, nos indicaron que los clientes se “llevan de todo”, aunque la preferencia estaba dirigida a superhéroes de películas, payasos diabólicos, brujas y zombis.
De acuerdo a los comerciantes, la gente que empezó a festejar Halloween puede adquirir productos de 5 a 180 bolivianos, dependiendo las características y la exigencia del cliente.
Halloween profundo
Al respecto de esta fiesta, José Antonio Rocha, docente titular de Antropología en la Universidad Mayor de San Simón, sostiene que al influjo de la moda, los medios de comunicación y el mercantilismo, Halloween es hoy “una caricatura de lo que fue”.
Por eso, y a fin de reducir su banalización, propugna profundizar la investigación e ir a las raíces de esta fiesta que se remonta, apuntó, a la era precristiana.
“Los druidas celtas celebraban ceremonias en las que el punto central era el cambio de ciclo agrícola, el tránsito de la vida a la muerte o viceversa, igual que en el mundo andino”, sostuvo Rocha.
Los celtas utilizaban máscaras y ruidos para ahuyentar a los malos espíritus en rituales que preparaban a esas comunidades agrarias al nuevo ciclo productivo, sostuvo.
DATOS
Origen celta y agrícola. Los antiguos druidas de la cultura celta preparaban rituales destinados a garantizar la provisión de cosechas para sus comunidades en el paso del verano al invierno.
Vinculaciones diabólicas. Esta concepción aparece en la fusión de antiquísimas creencias sobre la relación entre la vida y la muerte y la religiosidad protestante popular en Estados Unidos. Los investigadores cuestionan esta visión maniqueista de Halloween.
El comercio aumenta. Pese a la costumbre de Todos Santos, la fiesta de Halloween está creciendo cada año, según la gente que compra y demanda trajes, maquillajes, máscaras y pelucas.



















