Cementerio de tortugas y sus arenales, un destino de ensueño en Torotoro
El cementerio de fósiles de tortugas de Torotoro es uno de los más interesantes y cautivadores que hace que el visitante viaje en el tiempo y pueda palpar a estos gigantes marinos que aún perduran. Además, es parte de los siete circuitos turísticos del municipio.
Las tortugas están a tres kilómetros del centro de Torotoro, al sudeste, por el camino a la localidad de Rodeo. La entrada es 10 bolivianos para los turistas locales y 15 para los extranjeros. Está abierto de lunes a domingo.
El recorrido comienza con la explicación de las diferentes etapas de la historia del universo hasta la aparición de los dinosaurios y la paleontología de Torotoro. Luego se ve una producción audiovisual para reforzar la información y conocer de un pantallazo todos los atractivos de este municipio como ser: siete vueltas, ciudad de Itas, cavernas de Umajalanta, Vergel, Llamachaki, mirador de cóndores y el Tururumi.
El encargado de Turismo de Torotoro, Xavier Camacho, considera que el cementerio de tortugas es el sitio elemental para iniciar con los circuitos turísticos de la región.
Después el visitante puede entrar a los arenales rojizos. Son siete hectáreas con cientos de fósiles de tortugas antediluvianas, del período paleógeno de hace 500 millones de años.
Existen 80 caparazones encontrados, pero se estima que hay millones que siguen enterrados, contó uno de los guías turísticos de Torotoro, Grover Villca.
“No podemos escarbar, sino debemos esperar la erosión por las lluvias y natural. Las que están escondidas se están conservando para futuras generaciones”, dijo.
Las que se exhiben son restos fósiles fragmentados de quelonios. También hay partes de cocodrilos y tortugas marinas. Todo el recorrido se hace en 40 a 120 minutos.
El cementerio de tortugas funcionó desde 2005, pero recién en 2010 se consolidó aún más con una infraestructura adecuada. Villca señaló que los recursos que ingresan se invierten en mejorar el lugar. A futuro piensan construir un muro perimetral, colocar réplicas de tortugas y cocodrilos y contar con tortugas vivas.
“Nos sugirieron esos detalles en el buzón y lo vamos a concretar próximamente, pero antes necesitamos condiciones y piscina para los animalitos”, agregó.
Formación de guías
Camacho explicó que los guías no son autodidactas, sino que recibieron previa capacitación para impartir la información a los visitantes. Varios de ellos se formaron en la carrera de Turismo y Agropecuaria de un instituto de Torotoro. También pasan constantes talleres y actualizaciones en paleontología, geología, arqueología, entre otras áreas.

























