Juan García, el escultor boliviano que exporta sus obras de arte
Juan García, un escultor boliviano, trabaja varios monumentos para enviarlos a Argentina, entre ellos el de Felipe Varela, un caudillo argentino; de Rosario Vera Peñaloza, una educadora y pedagoga del país vecino; entre otras obras, que son creadas en el taller del artista, ubicado en el municipio cochabambino de Sacaba.
Estas obras tendrán una dimensión de entre 20 y 13 metros de altura, las mismas que serán llevadas a Argentina en al menos 10 camiones. También, para Bolivia, construye animales prehistóricos para un parque temático en Oruro. Además de un dinosaurio para la región de Calama, en Chile.
Juan es parte del equipo de artistas que crearán una Virgen gigante de aproximadamente 35 metros de altura en la serranía de la localidad de Rodeo, ubicada en la provincia de Catamarca, en Argentina.
La imagen sacra que será emplazada es Nuestra Señora del Valle de Catamarca, conocida como la Patrona Nacional del Turismo y de la región del Noroeste argentino. Es venerada por miles de creyentes por sus milagros y apariciones.
“Los encargados del proyecto se contactaron conmigo para ayudarles con la cabeza y las manos de la Virgen, piezas que llevaríamos desde Bolivia. Pero después de ir a verificar la obra, vi que ya hicieron la estructura, pero al parecer no pudieron concluir, porque las personas no tienen experiencia en hacer estas obras gigantes”, relató.
Entonces —dijo— después de verificar la obra, “vi que está totalmente desproporcionada y estoy rediseñando la obra en 3D, además, tampoco realizaron el pedestal, y con eso el monumento medirá entre 35 a 40 metros de altura. Asimismo, la corona será un mirador”.
Artista y escultor
García dijo que la vocación que tiene es desde niño. Siempre quería ser el mejor en la escuela. Empezó haciendo las mejores carátulas de su curso, después, inició con la artesanía en cerámica en pequeños hornos que se compró de Estados Unidos, pero eran muy pequeños para los proyectos que anhelaba, porque quería hacer cerámica gigante y creó su propio horno. Luego descubrió que las esculturas en cerámica eran muy frágiles, y se rompían. Siguió buscando otras técnicas y materiales para sus obras de arte, como el ferrocemento y hormigón.
Pero un día, uno de sus clientes de Brasil le enseñó a usar la fibra de vidrio, y vio que era el mejor material para realizar sus monumentos y exportarlos.
“Yo soy el primer artista en utilizar la fibra de vidrio. Desde hace 20 años que uso este material. Realicé la escultura de Mariano Melgarejo y no se hace nada, dura más tiempo”, explicó García a tiempo de lamentar que en Bolivia las autoridades no apoyan su emprendimiento, ya que en varias ocasiones se presentó a las convocatorias, pero nunca ganó, porque el Comité de Valoración de Arte Urbano, siempre las declaró desiertas.
Juan es el único escultor boliviano que exporta sus obras de arte, pero es complicado hacer pasar sus trabajos a otros países, porque no hay una norma para exportar.
Indicó que se tienen que crear una norma en Bolivia, para exportar monumentos.
























