De dólares, calzones y bandas borrachas

Columna
RAÍCES Y ANTENAS
Publicado el 26/02/2024

Jacinto Verdever es un importador de lencería recatada. Está en la calle en busca de 2.000 dólares para gastos operativos de su viaje a Colombia de donde comprará ropa íntima por un valor de 200.000 dólares. Como en el pasado, pretende hacer una transferencia bancaria a su proveedor y llevarse algo de efectivo.

Jacinto sabe que no hay dólares y que la policía secreta nacional decidió perseguir tanto a los que compran la divisa como a los que venden. Los hombres del orden pretenden hacer desaparecer la especulación a palo. Según ellos, nada como un buen carajazo y una apretada de guindas para que las leyes del mercado se moderen.

Nuestro buscador de dólares conoce las artes y partes de la informalidad. Entra a una casa de cambio con aire distraído y pregunta si hay washingtones. Ante la negativa, se retira lentamente saboreando el eco de la respuesta adversa. Sabe que dejó plantada la semilla de la demanda. A 25 metros del recito, la oferta se hace presente. Un sujeto vestido con su mejor traje de anónimo se le acerca, como quien no quiere nada, y con media boca le dice: “Joven, ¿cuántos verdes quiere?”. Jacinto mira a su alrededor. Verifica que no hay ningún paco de civil, escanea a todas las personas que están a su alrededor en busca de signos sospechosos. Y cuando se siente seguro, también con boca chueca responde: “Dos palos. ¿A cuánto están?”. “A 8, jefe”, el cambista. Jacinto, con la mirada desaprueba la oferta. Están negociando clandestinamente a plena luz del sol y a puro gestos. “7,80, ultimo”, sentencia el ofertante y con un movimiento de wistupiku, le indica que lo siga. Entra a un snack pequeño. Los olores intensos de la salchipapa y el pollo al horno anuncian la llegada del mediodía. Hora del morfe. La que atiende en el lugar pide la contraseña: “¿Qué se van a servir?”. El operador criollo de la Camacho Street, responde: “Para comenzar, pancito con llajua”. Y con los ojos, la cocinera y cómplice señala una puerta del fondo que está detrás de una cortina. En el cuarto contiguo, dos personas fingen que conversan.

El cambista dice: “2.000 a 7,80”. Un señor que parece disfrutar de su gordura responde lacónicamente el valor total, y espera la entrega. Debajo de la mesa, surge un maquina contadora automática que se traga eficientemente los bolivianos. De una riñonera, oculta bajo un grueso saco, saca los 2.000 dólares. Jacinto cuenta nerviosamente los billetes y comienza a acariciar, pellizcar y ver a tras luz la marmaja del imperio. Es una tentativa inútil saber si son falsos. El que parece ser el dueño del negocio, con voz ronca afirma: “Sellados están, joven, con mi lagartito rojo. ¿No ve? Yo trabajo solo con los que llegan del Chapare. Sacuda el billete y vera que Don Benjamín no se despeina. No hay pierde, amigo”. El importador sale victorioso de la transacción y se dirige al banco. Ahora debe realizar la transferencia de los 200.000 dólares a Colombia. 

En la Camacho Street, Jacinto entra a su banco y habla con el oficial de negocios, un mozalbete de arete en la oreja izquierda y mirada de ispi.  Frente al requerimiento de hacer la transferencia de los dólares al exterior, éste, a quemarropa, le dice que la comisión es 20 por ciento. Jacinto, espantado, reacciona y pregunta con rabia contenida: “¿Por qué tan caro? Si yo pagaba máximo 3 por ciento en el pasado...” El funcionario responde algo inseguro: “No somos nosotros que hemos aumentado la comisión. Le voy a explicar cómo funciona el mercado de los dólares. En primer lugar, los bancos, hace unos cinco años hemos prestado 3.000 millones de dólares al Banco Central de Bolivia. A cambio, se recibieron bolivianos para realizar préstamos. Ahora, nos dicen que no tienen para devolver. Me puede bolsiquear si quiere, no tengo dolarachos”, bromea el joven bancario. Entonces, para conseguir sus 200.000, el banco debe comprar en el mercado los dólares y éstos están a 7,90 bolivianos. O más, debido a la gran escasez. Washingtones a 6,96 bolivianos y la cara de Dios Usted ya no va a ver. En rigor, nuestra comisión es más o menos la misma del pasado. Las elevadas comisiones, en realidad, están reflejando el mercado de las divisas. Eso sí, para conseguir el dinero va a tener que entrar a una fila electrónica que puede durar más de un mes.

Furioso, dice que se quejará a la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI). El funcionario pone cara de póker y le dice a Jacinto que llene una queja, un Odeco. Con la bronca en las venas, Jacinto vuelve a casa y comenta el incidente a su esposa, Teruca Saltibajes. Ella le comenta que acaba de ver, en las noticas, que la ASFI creó una banda para las comisiones bancarias que varían entre 5 y 10 por ciento. “¡Aleluya!”, explota Jacinto. Problema resuelto. 

La compañera del importador increpa a Jacinto: “No, pues, querido. No es es tan simple. No estás entendiendo cómo funciona el mercado. Eso te pasa por faltar a tus clases de macroeconomía con el Chávez. ¡Ch’achón! En la U te la pasabas en el taco, en vez de aprender cómo funcionan los mercados de las divisas”.

“A ver, te voy a refrescar la memoria. La oferta de verdes proviene de las exportaciones, las inversiones extrajeras, los préstamos o las remesas internacionales. Estas fuentes están secas o muy bajas y nada ha cambiado. En rigor, la banda es una forma de control de precios del mercado que solo va a generar más escasez de dólares. Con esta banda de precios, de taquito están devaluando el boliviano. En los hechos del mercado, el Gobierno está determinando nuevos precios del dólar, a saber: 7,30 a 7,65 bolivianos. ¡Y habrá que ver en coca si esto regulariza el mercado, Waway!”.

Teruca comienza a cantar una vieja música de Los Wawancos: “Lo que pasa es que la banda está borracha, está borracha”.

“Ahora, escúchame bien, Jaci. Si los exportadores no traen los dólares, no salen estos del Colchón Bank y la banda no funciona, sospecho que el Gobierno decretará control de capitales (obligará a los exportadores a entregar los dólares) e impondrá restricciones a las importaciones, como en Argentina, complicando más la situación”, afirma sabiamente Teruca. “Así que no seas Tribilín y anda a hacer la transferencia. Total, las doñas igual van a pagar más caro por los calzones”.

 

El autor es economista

Columnas de GONZALO CHÁVEZ A.

08/04/2024
En 1983, David Copperfield, un afamado “mago” estadounidense, hizo desaparecer la Estatua de la Libertad frente a millones de personas. Este hecho entró a la...
05/04/2024
El Gobierno ha presentado a la ALP un proyecto de ley que obliga a los trabajadores a jubilarse a los 65 años, pero ministros, viceministros y mucha gente...
25/03/2024
El presidente Luis Arce, en una conferencia de prensa en la semana que termina, afirmó que los fundamentos económicos del país están bien y que no estamos en...
18/03/2024
El Gobierno de manera machacona y obsesiva ha estado presionando, vía opinión pública, para la aprobación de la Ley 035, que reforma el sistema de pensiones...

Más en Puntos de Vista

SURAZO
JUAN JOSÉ TORO MONTOYA
27/08/2026
BUSCANDO LA VERDAD
GARY ANTONIO RODRÍGUEZ
27/08/2026
RONALD NOSTAS ARDAYA
26/08/2026
COLUMNA ABIERTA
CARLOS DERPIC SALAZAR
26/08/2026
CIUDADANO X
EMILIO MARTÍNEZ CARDONA
26/08/2026
En Portada
El presidente habló por primera vez de su exasesor de campaña electoral, investigado en tres casos penales, y aseguró que “nunca hubo (con él) una relación de...
Estaban en un área protegida, quienes las construyeron fueron avisados por el Gobierno Autónomo de ese municipio antes de ejecutar las acciones para recuperar...

"Una vez activados los protocolos para testigos protegidos, declararé voluntariamente. Espero con ansias la reprogramación de mi audiencia con las garantías...
"Al no existir dos tercios, no existe voto de confianza, tampoco existe censura", señaló el presidente nato de la Asamblea Legislativa al concluir la sesión...
El nuevo ministro de Economía y Finanzas Públicas, Christian Morales, anunció este miércoles ajustes al Decreto Supremo 5676 del “dieselazo”, pero descarta...
El ministro de Gobierno declaró en el Parlamento que no se detectaron sustancias controladas en los controles aduaneros de Bolivia y Chile, y cuestionó...

Actualidad
"Al no existir dos tercios, no existe voto de confianza, tampoco existe censura", señaló el presidente nato de la...
El presidente habló por primera vez de su exasesor de campaña electoral, investigado en tres casos penales, y aseguró...
Los reportes oficiales dan cuenta de que más 400 extranjeros de una decena de países continuaban ilocalizables en la...
Las recaudaciones de la Aduana por internación de mercaderías los primeros 8 meses de este año son superiores en un Bs...

Deportes
Con el propósito de consolidarse como sede del ráquetbol, ayer dirigentes de esta disciplina oficializaron el...
Mauricio Soria fue destituido de Always Ready y Giancarlo Umaña, de Aurora. Con ellos son 34 los directores técnicos...
Con un póker de Erick Veizaga, Wilstermann le propinó una paliza (8-0) a Cala Cala en el cotejo que correspondió a la...
Los resultados condicionan de manera directa la continuidad de los entrenadores de fútbol. Respaldado en esa lógica,...

Tendencias
Entre cañones, cavernas, formaciones rocosas y huellas que conservan la memoria de millones de años, el Parque Nacional...
El mono araña o marimono (Ateles chamek), el primate más grande de Bolivia, fue recategorizado este año de Vulnerable (...
Bolivia se prepara para observar un nuevo fenómeno astronómico: un eclipse parcial de Luna, que podrá apreciarse en...
El aniversario de una marca país no solo es motivo de celebración, sino también un espacio para evaluar la salud del...

Doble Click
Tim Curry, un actor de carácter que creó una galería de villanos deliciosos y muy chiflados para el teatro y la...
Es imposible pensar en Dolly Parton sin que la mente nos lleve a ese voluminoso cardado rubísimo, esas uñas infinitas,...
La película La noche del demonio: Fuera del más allá debutó el 21 de agosto de 2026 con una recaudación mundial de 60,1...
El mundo de la música y el espectáculo está de luto. Dolly Parton, una de las figuras más influyentes, queridas y...