Miles de mineros sindicalizados marcharon contra avasallamientos
Al ruido de petardos, varios miles de mineros estatales marcharon este jueves en La Paz contra las invasiones de áreas de explotación en Bolivia, en el marco de un conflicto de décadas que enfrenta a empresas estatales y cooperativas privadas, según periodistas de la AFP.
Los trabajadores estatales llegaron desde los departamentos de Oruro y Potosí para manifestarse contra las ocupaciones por parte de privados de yacimientos de plata, zinc o estaño, y exigir al Gobierno el despeje de las tierras.
"Se han registrado avasallamientos en La Paz, Potosí, Oruro (...) Estamos saliendo en una marcha en defensa de nuestras fuentes laborales y para decir ¡basta a los juqueos! (robo de minerales)", dijo Armando Caja, obrero estatal de 35 años de la mina Karachipampa, en el sur del país.
La Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb), una de las convocantes de la protesta, calculó en varios miles el número de manifestantes, aunque ninguna autoridad ofreció un reporte al respecto.
La marcha avanzó por unas seis cuadras de La Paz al grito de "¡basta de avasallamientos!", como se conoce en Bolivia a la toma de tierras.
"Cero tolerancia al juqueo"
Los mineros detonaron a su paso cartuchos recortados de dinamita sin que se informara de heridos o enfrentamiento con la Policía.
Cooperativas privadas les disputan a las empresas estatales el control de áreas ricas en minerales, pese a que la ley penaliza la invasión de yacimientos.
"Los cooperativistas tienen sus propias áreas de explotación y no respetan los campos que son operados por el Estado", dijo a la AFP una fuente de la estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol).
El Ministerio de Minería informó por separado que la posición institucional es de “cero tolerancia al juqueo”.
El Gobierno no tiene una cifra actualizada sobre las hectáreas ocupadas a la fuerza.
El movimiento de protesta exigió la intervención efectiva de las autoridades para frenar la ocupación ilegal de las zonas de explotación.
Este Gobierno o el próximo "tiene que atender las demandas de la Federación de Mineros", porque somos parte de la reactivación del "aparato productivo", afirmó Andrés Paye, máximo dirigente de los mineros.
Bolivia elegirá el 19 de octubre a un nuevo presidente, entre el senador de centroderecha Rodrigo Paz, ganador en primera vuelta, y el expresidente de derecha Jorge Quiroga.
Instalan mesa de diálogo
Autoridades del Gobierno y dirigentes de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) instalaron la tarde de este jueves un diálogo sobre la lucha contra avasallamientos, robo de mineral y la minería ilegal que los movilizó esta jornada.
El encuentro se concretó luego de la marcha que protagonizaron alrededor de 3.000 mineros sindicalizados en la ciudad de La Paz, que incluyó la detonación de cachorros de dinamitas informó la viceministra de Seguridad Ciudadana, Carola Araya.
La comisión del Gobierno la integran el ministro de Minería, Alejandro Santos, el viceministro del Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, el presidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Reynaldo Pardo, y la directora de la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (Ajam), Ana Sofía Cameo Torrez.
“Todas estas personas están con una comisión de mineros que han ingresado a estas instalaciones para que puedan llevar adelante el diálogo y ver en qué medida pueden resolverse estas demandas que tenía el sector”, explicó Araya.
El sector exige a las autoridades poner fin a los avasallamientos, como los registrados en las minas de Andacaba, Reserva Tres Amigos, Porco, Colquiri y Caracoles, entre otros, donde grupos de mineros identificados como cooperativistas y algunos comunarios intentaron tomar las concesiones mineras.
También piden mayor control contra el robo de minerales.
Mientras se realiza el encuentro, los mineros asalariados definieron instalar una vigilia en la avenida 16 de Julio, el Prado paceño.
De acuerdo con la viceministra, durante la movilización de los mineros no se registraron incidentes ni enfrentamientos a pesar del rechazo de la población.
“No ha existido ningún altercado, no ha habido necesidad de una intervención policial ni de uso de agentes químicos en absoluto”, aseguró.
























