Subiendo y bajando la pirámide

Columna
LA MADRIGUERA DEL TLACUACHE
Publicado el 05/10/2025

Mi hermano, psicólogo, me consultó en tono sarcástico y sin ningún ánimo profesional, que en qué parte de la pirámide de Maslow me ubicaba actualmente. Ante mi desconcierto, no sabía yo qué quería decirme, me explicó que, utilizada en psicología humanista, esa pirámide refleja la jerarquía de las necesidades humanas que las personas buscamos satisfacer en un orden específico.

La utilidad de esa herramienta radica en que nos permite conocer cómo nuestras motivaciones mutan a medida que cubrimos esas exigencias. Cada nivel debe ser satisfecho antes de pasar al siguiente (hay necesidades fisiológicas, de seguridad, de afiliación, de reconocimiento y de autorrealización).

Su cuestionamiento entre risas me interpeló sobre mis pulsiones de un tiempo a acá. Y reparé en que la pregunta había surgido apenas aparecí, derrapando, en una cena familiar. Volvía cansada de una reunión extensa con los directores del colegio de mi hijo de ocho años, que no me habían convocado para hablar del retoño, sino para planificar el festival anual del que se encarga la Asociación de Padres de Familia, de la que soy vicepresidenta (…).

Familia y amigos han estado acostumbrados a verme llegar a destiempo por el retraso en la firma de la venta de una sociedad comercial o en la elaboración de un extenso recurso administrativo; asuntos propios de mi profesión. Ahora “invierto” varios de mis espacios amenizando festejos en el patio de maternal; diseñando uniformes; organizando campeonatos de pelota quemada y conduciendo shows de talentos.

Mi lugar en la pirámide se alteró como en un juego de serpientes y escaleras: de la autorrealización profesional caí a la casilla de reconocimiento. Hoy busco que mi hijo chiquito, con fisonomía de nieto, me reconozca. Lo que no pude hacer hace 20 años con el mayor.

En ese afán, me ofrecí a acompañar, con otras tres mamás del curso, una excursión a la laguna Juri Khota en el macizo Tuni Condoriri.

Las advertencias –más climáticas que topográficas– no alcanzaron para hacerme retroceder. Al bus que nos conduciría durante más de tres horas hasta el destino se sumó un joven guía certificado. Él y el osado pero paternal y comprometido profesor –un francés al que el recuerdo de un helicóptero rescatándolo con alguna fractura en los Alpes suizos no le decía nada– se encargarían de la aventura; nosotras cuatro, de que los 18 chamaquitos comieran sus meriendas y no se sacaran las chamarras.

Los 20 kilómetros previos al arribo, en una carretera de tierra con capacidad para un vehículo que asomaba a un precipicio de 80 metros, debieron prepararnos. Lo que se nos apareció de inicio fue uno de los paisajes más bellos que he visto: picos nevados cuyas faldas rozaban la laguna apacible y energética; y un aire puro y helado de "escaso oxígeno” (estábamos a casi 5.000 metros sobre el nivel del mar).

Un paraíso que dejó de serlo cuando, dispuestas las cuatro mamás a instalar el picnic en un bofedal a pocos pasos del bus (que era el único retazo de civilización), escuchamos la voz de asombro contenido del guía, que emplazaba a emprender la caminata que nos llevaría a la orilla opuesta “¡donde los chicos iban a jugar con la nieve!”.

Y ahí estábamos, en fila india, bordeando la montaña por un sendero unipersonal de piedras filosas y resbaladizas a unos seis metros de la laguna sin playa, cuya temperatura pondría nostálgico a cualquier náufrago del Titanic.

Ese caminito se convertía de repente en vacío, lo que nos obligaba (a las mamás) a rezar para que las fábricas de los guantes que portábamos hubiesen hecho su control de calidad en alguna montaña de Nepal. Debíamos aferrarnos a grandes rocas e ir haciendo el trasbordo de los entusiastas alpinistas incapaces de medir riesgo alguno, para evitar una caída que, en el mejor de los casos, habría sido atendida 10 poblaciones después. ¿Les conté que no había señal en ninguno de los celulares desde mucho antes de llegar a la zona?

A punto estuve de besar la tierra firme una vez alcanzado el otro extremo. El paisaje –así ha debido lucir el Edén en invierno– seguía intacto, aun con los truenos y el cielo que se cerraba oscuro únicamente en esa mitad de la laguna, en la que todos comieron menos las cuatro voluntarias a las que se nos había contraído no solo el estómago.

Empezó a nevar. Y el paraíso volvió a ser el paraíso. La caminata de 90 minutos de retorno, incluso con alguna parada para el suministro de oxígeno, con el fin de evitar que luego alguna diputada chilena nos llamara tontorrones, fue algo más rápida y más conversada; una de las niñas me confesó que “había decidido” no tener hijos hombres, mientras otro me contó que su padre, guía de turismo, tenía fotos de todas partes, “¡hasta de la Isla de Pascua y de Cochabamba!”.

Este paseo de 12 horas trajo consigo algunas reflexiones: que la expedición supuso una especie de funambulismo entre el cielo y el infierno que satisfizo no solamente la necesidad de reconocimiento de mi hijo, sino la de respeto de una legión de infantes; y que mejor me busco otras necesidades más sencillas de complacer.

Hablando de urgencias, necesito un vodka. Quizás luego llame a mi hermano para darle una respuesta.

 

La autora es abogada

Columnas de DANIELA MURIALDO LÓPEZ

04/10/2026
La Revolución francesa es quizás el hito más representativo de la descristianización de Francia (primer reino oficial de fe católica en Europa, allá por el...
20/09/2026
Meses atrás, la casa de moda francesa Yves Saint Laurent lanzó una campaña publicitaria titulada “No lo llames amor”, que forma parte de su programa El abuso...
06/09/2026
Dicen que los nietos son el premio que Dios da a los abuelos por no haber ahorcado a sus hijos… Y es que los que somos padres conocemos lo que es estar al...
23/08/2026
Preparo estos días un ensayo por encargo de una fundación cruceña. Mientras disfrutaba mi asombro por el modo formal en que planteaban la entrega del escrito...
09/08/2026
Durante la vigilia por el atentado en el “Día del Orgullo Gay” de Berlín, en el que un joven en una furgoneta se estrelló contra una multitud a la que...

Más en Puntos de Vista

VUELTA
HERNÁN TERRAZAS E.
06/10/2026
LA LUZ Y EL TÚNEL
RÓGER CORTEZ HURTADO
06/10/2026
ÁGORA REPUBLICANA
CARLOS HUGO MOLINA
06/10/2026
ENERGÉTICA
ÁLVARO RÍOS ROCA
05/10/2026
CARTUCHOS DE HARINA
GONZALO MENDIETA ROMERO
04/10/2026
En Portada
Una comisión de fiscales tiene previsto allanar hoy martes el domicilio del exfiscal general Roger Mariaca en Santa Cruz en el marco de las investigaciones por...
En el marco del juicio por el denominado intento de “golpe” de Estado ocurrido en 2024, el exviceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, se...

El Viceministerio de Defensa Civil, a través de su Regional Cochabamba, coordinó ayer con la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) el despliegue de un helicóptero para...
La Real Academia Sueca galardonó al investigador por transformar el Polo Sur en un telescopio gigantesco capaz de capturar partículas invisibles procedentes de...
El vicepresidente del Estado,  Edmand Lara, posesionó y tomó juramento ayer en la noche a José Armando Urioste como fiscal general del Estado interino.
El exfiscal general del Estado, Roger Mariaca, ingresó ayer al penal de Cantumarca, en Potosí alrededor de las 13:10, para cumplir seis meses de detención...

Actualidad
El Gobierno Nacional, a través del Viceministerio de Defensa Civil, informó hoy que movilizó una aeronave EC-145 S-145...
El expresidente Luis Arce salió este martes del Hospital Arco Iris para declarar ante el tribunal que lleva adelante el...
En el marco del juicio por el denominado intento de “golpe” de Estado ocurrido en 2024, el exviceministro de Régimen...
Una comisión de fiscales tiene previsto allanar hoy martes el domicilio del exfiscal general Roger Mariaca en Santa...

Deportes
La Federación Boliviana de Fútbol (FBF) sostiene que cumplió con lo estipulado en el contrato para el partido amistoso...
El chuquisaqueño Conrrado Moscoso conquistó  ayer el tricampeonato en el SoCal Open de California, Estados Unidos, tras...
Cambios en la convocatoria y descoordinación entre dirigentes de las asociaciones departamentales y la Federación...
Sin uniforme propio, con una polera prestada, pero con el alma teñida de rojo, amarillo y verde, la ciclista Elizabeth...

Tendencias
El Bosque Seco Chiquitano de Bolivia se ve diferente a 20 metros de altura. Las copas de los árboles que conforman esta...
Treinta días en lugar de 60 y una toma diaria de benznidazol, uno de los medicamentos utilizados para tratar la...
La imagen del Tilcayo, el felino silvestre recientemente reconocido como una especie distinta, ya forma parte de la...

Doble Click
El filme Yo soy Hermes del director y guionista argentino Gonzalo Albornoz y cuyo reparto está integrado íntegramente...
La  decimonovena edición de la Feria Internacional del Libro de Cochabamba (FILC) realza la agenda cultural...
Volver a subir al podio es el objetivo que se han propuesto materializar los integrantes de la Selección Nacional de...
Hay obras de música que parecen hablar directamente al alma. El Réquiem de Wolfgang Amadeus Mozart es una de ellas.