Coranipampa: Un edén sostenible para los amantes de la naturaleza
En el corazón de Cochabamba se esconde un paraíso para los amantes de la naturaleza y el turismo sostenible: Coranipampa. Rodeado de montañas y en un valle exuberantes, este pintoresco pueblo ha florecido como un destino turístico que combina confort y naturaleza en una experiencia única de ecoturismo, agroturismo y turismo colaborativo.
Coranipampa aparece a unas decenas de metros de la carretera asfaltada que va de Cochabamba al trópico y que en ese punto atraviesa la puna, a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar.
La primera impresión, es la de un paisaje inesperado que sorprende poco después de abandonar la ruta interdepartamental e iniciar la bajada por ese sinuoso camino empedrado que une la altura seca y fría con la cabecera de monte.
De pronto, al salir de la tercera o cuarta curva aparece el vasto, profundo y ancho valle. Praderas, bosques y plantaciones derraman docenas de distintos tonos de verde, en las suaves laderas y los empinados flancos de los cerros que se sumergen en un descenso de casi un kilómetro de desnivel, desde el kilómetro 70 de la vía nueva Cochabamba-Santa Cruz, donde se gira a la izquierda para dirigirse a este mágico sitio.
No hay más ruido de motores. Y si el relativo silencio deja de serlo, es más gracias a los pájaros que a cualquier manifestación de la presencia humana.
Curva tras curva, el panorama parece cambiar en cada uno de los cerca de 25 minutos que dura ese descenso, por los 13 kilómetros de longitud del camino empedrado.
Y el aire también cambia: un olor a humedad, a tierra fresca y limpia, a bosque, sube desde el fondo y parece penetrar por los poros de la piel. Es el comienzo de la mañana. No hace frío, ni calor, horas después, a mediodía, la temperatura se habrá elevado apenas un poco.
En varios puntos de las quebradas, y siguiendo trayectorias caprichosas —entrecortados por la espuma blanca que forma el agua en los desniveles más pronunciados— aparecen los surcos plateados de los varios arroyos que se vierten en el río que corre en el fondo del valle.
Una decena de metros más arriba del río está el pueblo, rodeado de sembradíos, bosques de pinos, macizos de helechos, monte subtropical, praderas y el tenue rumor del agua que baja de las montañas...
El alma del turismo sostenible en Coranipampa se encuentra en tres establecimientos hoteleros excepcionales: Campo Aventura, Vive Green Glamping y AlterNativa. Al llegar al pueblo, uno puede encontrarse con estos oasis de bienestar, cada uno con su encanto especial y compromiso con la preservación del medioambiente.
AGROTURISMO EN SU ESENCIA
Al ingreso de este idílico paisaje, se alza Campo Aventura, un lugar que ha hecho realidad los sueños de Julio Córdova y Valentina Rossi.
Lo que alguna vez fue una extensión de monte, hoy es un complejo de agroturismo que acoge a viajeros con los brazos abiertos. La historia de Campo Aventura es una de amor, pasión por la naturaleza y perseverancia. Julio, quien estudió Turismo, no podía imaginar que construir una casa de campo sería sólo el comienzo de su proyecto de vida.
Su camino se cruzó con Valentina, una voluntaria italiana que llegó a Cochabamba. Juntos formaron una familia y, con el tiempo, decidieron emprender un proyecto que combina sus pasiones. Acompañados de sus hijos, Gaia y Aaron, Julio y Valentina comenzaron con sólo cuatro habitaciones, bautizadas con nombres inspirados en la flora local: Wira Wira, Sauco, Kari Kari y Quinsacucho. Con el tiempo, el boca a boca y el amor por este remanso de paz se extendieron, y Campo Aventura empezó a recibir más y más visitantes.
La pasión de Julio por la cocina también lo llevó a aprender el arte culinario, ofreciendo a los visitantes deliciosos platos preparados con productos frescos y libres de químicos, cultivados en su propia huerta. Lechugas, cebollas, remolachas, zanahorias, frutillas y una variedad de hierbas aromáticas se cosechan durante casi todo el año, lo que refuerza el compromiso de Campo Aventura con la sostenibilidad y la autosustentabilidad.
Desde el año 2014, Campo Aventura ha sido un hogar para quienes buscan escapar de la rutina y conectar con la naturaleza. Aunque no todo ha sido fácil, el esfuerzo y el cariño invertidos han valido la pena. En sus tierras, la “vuelta a la granja” permite conocer y acercarse a los animales, mientras que paseos en bicicleta, montar a caballo y deslizarse por la tirolesa agregan dosis de emoción a la experiencia.
Valentina, una pieza clave en la administración del lugar, ha logrado darle un toque de calidez y comodidad a Campo Aventura, recibiendo a los visitantes con una hospitalidad única. Además, el compromiso con la inclusión social ha llevado a que personas con discapacidades, como Daniel, Leo, Ronald, Óscar y Eddy, se integren a esta familia como parte del proyecto.
Campo Aventura ofrece empleo a más de quince personas, todos habitantes del pueblo, lo que contribuye al desarrollo económico de la comunidad. Y, aunque aspiran a tener más personal especializado, el espíritu colaborativo y el amor por lo que hacen les permiten salir adelante y brindar una experiencia excepcional a quienes los visitan.
INTIMIDAD CON LA NATURALEZA
Desde enero de este año, los amantes de la naturaleza y el turismo sostenible han encontrado en Vive Green Glamping un oasis para desconectar del estrés diario y sumergirse en un entorno de ensueño. Este innovador concepto de hospedaje combina la experiencia del camping con toques de glamour, conocido como “glamping”, y se ha convertido en el centro de atención de quienes buscan intimidad en una estancia única y amigable con el medioambiente.
Vive Green Glamping se destaca por su firme compromiso con la sostenibilidad y la responsabilidad social. Su objetivo principal es crear una experiencia de triple impacto que ofrezca comodidad a sus huéspedes, promueva el desarrollo económico local y proteja el medioambiente.
Ecofish y EcoGrupo han dado vida a este proyecto único, utilizando materiales reciclados y sostenibles en la construcción de sus espacios. Los domos y tipis de madera, junto con los innovadores tipis cherokee hechos de plástico reciclado de botellas PET, ofrecen a los visitantes, vistas impresionantes y una conexión directa con el entorno natural. Cada uno de estos acogedores alojamientos cuenta con baños privados y parrilleros, para que los huéspedes disfruten de una experiencia cómoda y relajante.
Uno de los aspectos más destacados de Vive Green Glamping es su enfoque en el manejo sostenible de los recursos naturales. Con sistemas de tratamiento de agua y energías renovables como la solar, hidráulica y eólica, la empresa busca minimizar su huella ambiental. Además, el uso de tuberías fabricadas a partir de material reciclado de PET contribuye a la preservación del medioambiente, señala Ciro Zabala, dueño y gerente de Ecofish.
César Terrazas, chief executive officer (CEO) de Vive Green Glamping, expresó su entusiasmo por su enfoque en la economía circular, implementando las “4 R” (reducir, reutilizar, reciclar y recuperar) como pilares fundamentales de su sistema. Además, se ha planificado la expansión de un vivero más grande, para cultivar alimentos orgánicos y saludables, que los visitantes podrán cosechar para sus comidas.
Este innovador proyecto no solo se destaca por su enfoque en la sostenibilidad, sino también por su diseño centrado en ofrecer una experiencia auténtica y relajante. Los huéspedes de Vive Green Glamping pueden disfrutar de caminatas por senderos, paseos a la cascada, tubing y rapel en el río, así como emocionantes aventuras en tirolesa.
El proceso de check-in comienza a las 14:00, seguido de una presentación completa del proyecto y actividades al aire libre, como paseos por el bosque de pinos y exploraciones cerca del río. Los huéspedes vuelven a las 18:00 para una cena, generalmente realizada en la parrilla, seguida de fogatas que brindan una atmósfera mágica. A la mañana siguiente, se sirve un delicioso desayuno y, a las 10:00, comienzan los emocionantes senderos y las impresionantes vistas panorámicas del estanque de las truchas.
Con un enfoque especial para parejas que buscan una escapada romántica, Vive Green Glamping ha demostrado ser un destino único para aquellos que desean disfrutar de una estancia mágica y cercana a la naturaleza. Atendiendo de jueves a domingo y feriados, quienes no dispongan de auto propio pueden llegar a Colomi en bus y luego tomar otra movilidad para completar los últimos 13 kilómetros hasta el pueblo.
El proyecto, que está en proceso de obtener la certificación internacional medioambiental EDGE, planea expandirse a nuevos destinos, llevando consigo el mensaje de un turismo consciente y respetuoso con el entorno natural, hasta Uyuni, Tarija y Colquechaca.
NUTRICIÓN Y BIENESTAR INTEGRAL
AlterNativa, dirigida por los esposos Flor Pedrozo y Brenton Potts, se centra en el bienestar integral a través de una alimentación saludable y terapias regenerativas. Aquí, el estilo de vida ideal se encuentra en cada plato que ofrecen, ya que su restaurante Helecho de Comer sirve delicias en base a plantas preparadas con productos orgánicos cultivados, en su mayoría, en el mismo lugar y en otros centros cercanos.
Desde el inicio de su trayectoria, AlterNativa ha evolucionado y crecido, adaptándose a las necesidades y preferencias de sus huéspedes. Flor, apasionada de la cocina vegetariana, dejó atrás su formación en administración de empresas para seguir su corazón y especializarse en la preparación de platillos saludables. Con cursos realizados en el extranjero, su enfoque culinario se complementa con su filosofía de vida.
El centro ofrece diversas opciones para los visitantes, desde paquetes completos hasta servicios individuales. Entre los paquetes destacan el “Desintox” que incluye hospedaje, tres comidas diarias, sesiones de ozono y masajes, y el “Relax,” que abarca hospedaje y comida. Además, se diseñan paquetes especiales para aquellos que buscan quedarse varios días y requieren atención específica debido a ciertos tipos de enfermedades.
Parte fundamental de la experiencia en AlterNativa son las clases de cocina saludable y los talleres, que van desde lo básico de la nutrición hasta la práctica de elaborar un menú nutricionalmente balanceado. Los huéspedes aprenden a preparar platillos sabrosos y saludables utilizando ingredientes vegetales, promoviendo así hábitos alimenticios más conscientes.
Ubicado a 400 metros del pueblo, a mano derecha del camino, AlterNativa se encuentra rodeado de impresionantes jardines y huertas que ocupan dos hectáreas de terreno. En su restaurante Helecho de Comer, los comensales pueden degustar una variada y exquisita culinaria completamente libre de carne, y se basa en ingredientes naturales y nutritivos.
En busca de un equilibrio entre el bienestar y la conexión con la naturaleza, AlterNativa se ha convertido en un destino deseado para quienes anhelan una experiencia holística y transformadora.
























