El descontrol en la venta de bebidas alcohólicas marca entrada religiosa
La entrada folklórica de la Virgen de Urkupiña estuvo marcada por el descontrol en la venta de bebidas alcohólicas. En un operativo efectuado por la Policía y la Intendencia municipal en proximidades del Cerro de Cota, lograron interceptar siete camiones con cajas de cerveza.
“Pretendían llevar la cerveza hasta el Calvario realizando un trabajo hormiga para enterrar las botellas de bebida y ser comercializado el día jueves y se instale un escenario de borrachera incontrolable. Se ha aprehendido al conductor y los propietarios”, informó el comandante regional de Quillacollo, Iván Luque.
El contenido de las botellas de cerveza fue desechado por funcionarios de la Alcaldía.
Metros más abajo, se realizó la clausura de cinco locales de bebidas alcohólicas que vulneraban la normativa que prohíbe la venta y consumo de bebidas alcohólicas en el desarrollo de la fiesta.
Por otro lado, el intendente municipal de Quillacollo, Antonio Garro, informó que dos guardias municipales fueron agredidas por una comerciante que pretendía vender bebidas alcohólicas en el recorrido de la entrada.
En una evaluación preliminar de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de este municipio, se atendieron seis casos de menores extraviados, mismos que minutos después retornaron al seno familiar.
La responsable de la Defensoría, Beatriz Zenteno, informó que, como municipio, se pusieron a disposición 20 mil manillas de seguridad para menores de edad, mismas que ayudaron a la Policía a ubicar a sus padres.
“Las carpas multidisciplinarias cumplieron un trabajo importante para encontrar a los papás de los menores. Se realizó un buen trabajo”, manifestó.
La característica de las manillas dispuestas para la presente gestión es que están zonificadas, lo que permitió segmentar el margen de búsqueda de las autoridades.
Controles y despliegue de seguridad
El trabajo del personal policial de las diferentes unidades comenzó a partir de las 7:00 de la mañana.
El comandante general de la Policía, Faustino Mendoza, informó que ayer trabajaron 3.150 policías, 40 vehículos y 41 motocicletas distribuidas en dos turnos.
El subcomandante departamental de la Policía, Raúl Grandy, señaló que, en horas de la tarde, se clausuró por segunda vez un local de expendio de bebidas alcohólicas que en semanas anteriores ya había sido cerrada por faltas a las normas de salubridad.
“Junto a los guardias municipales estamos procediendo a la clausura de este local. En cada mesa habían botellas de cerveza y chicha. Pese a contar con una prohibición, los propietarios reincidieron en esta falta”, informó Grandy.
Expertos en explosivos realizaron un rastrillaje a lo largo del recorrido de la entrada folklórica para evitar cualquier tipo de incidente o altercado.
De igual forma, las mangueras de gas fueron revisadas y evaluadas por personal del municipio para evitar que surjan inconvenientes con las comerciantes de comida que se encontraban apostadas cerca de la zona donde se desarrolló la entrada folklórica.
Los comerciantes pretendían enterrar las botellas de cerveza, realizaron un trabajo de hormiga
INVESTIGAN MUERTE DE ADULTO MAYOR
En la zona de Viloma (Sipe Sipe), la Policía hizo el levantamiento del cadáver de una persona de la tercera edad que se encontraba en estado de descomposición.
El comandante departamental de la Policía, Raúl Angulo, dijo que se presume que la data de la muerte es de cinco a seis días.
“El brazo derecho y parte de la cabeza fue devorado por los canes. Estamos a la espera del resultados forenses para conocer las causas de la muerte”, dijo.
Según el reporte preliminar, se presume que la víctima se habría embarrancado al menos 30 metros. “Creemos que sufrió una caída libre, provocando su deceso por un traumatismo encéfalo craneal”, informó.
El jefe policial informó que el caso esta siendo investigado.























