Corpus Christi en pandemia, sin procesión y misas virtuales
Por segundo año consecutivo, la Iglesia católica celebró ayer un inusual Corpus Christi en medio de restricciones por la pandemia de la Covid-19, con misas virtuales, sin procesiones ni el armado de los tradicionales mosaicos en el municipio de Quillacollo.
La fe y la devoción de los feligreses no se vieron frenadas; algunos siguieron las transmisiones en vivo, otros acudieron a las puertas de los templos, a misas reducidas con límite de aforo y pidieron protección y salud para sus familias.
La Iglesia católica de Cochabamba invitó a la población a celebrar esta fecha desde los hogares con las transmisiones por las redes sociales de la Arquidiócesis de Cochabamba y las distintas parroquias.
La misa central se celebró a las 9:00 en la Catedral Metropolitana de San Sebastián, donde asistió un reducido grupo de feligreses que cumplieron con las medidas de bioseguridad y distanciamiento social.
La iglesia de San Ildefonso, en el municipio de Quillacollo, también recibió creyentes; sin embargo, este año no se armaron los tradicionales mosaicos de flores frente al templo.
Asimismo, las misas transmitidas a través de las redes sociales de las parroquias fueron visitadas por usuarios que pidieron por la salud de sus hijos, sus padres y familiares.
“Lo que normalmente nosotros hacemos es compartir como signo vital en nuestra existencia. Sigamos en esta perspectiva de ayudarnos mutuamente, de seguir acompañándonos, sabiendo con la certeza de que Dios no nos abandona, que Jesús camina junto a nosotros y está en nuestros hogares”, manifestó el arzobispo de Cochabamba, Óscar Aparicio, en la misa central realizada en la Catedral Metropolitana.
“En esta situación concreta de esta tercera ola, cuántas familias, cuántos hermanos, hermanas en medio nuestro estamos realmente sufrientes de frente a una gran fragilidad con muchos miedos, temores, obligados a tener que cambiar nuestros modos de vivir, de ser. Es aquí donde Jesús está presente, es el que entra a nuestro hogares, nos da paz y consuelo”, continuó durante la homilía.
La procesión del Santísimo Sacramento también fue suspendida para evitar aglomeraciones.
Antes de la pandemia, cientos de católicos celebraban Corpus Christi recorriendo las calles de la ciudad tras el Santísimo, armando grandes mosaicos con pétalos de flores y aserrín y participando en misas. La pandemia alteró nuevamente estos ritos.
MISAS VIRTUALES COBRAN FUERZA
Desde el inicio de la pandemia, la Iglesia católica y las diferentes parroquias del departamento reforzaron sus redes sociales para continuar con las misas virtuales y contener la propagación de la Covid-19.
Cada parroquia cuenta con páginas en Facebook o YouTube donde se transmiten las misas y diferentes actividades para que los creyentes participen desde sus hogares.
























