Hallan la bolsa del Bambi Bucket y está operable contra incendios
Tras dos días de intensa búsqueda, el domingo se logró recuperar la bolsa del Bambi Bucket, que estuvo sumergida en la laguna de Alalay por un incidente, en un operativo coordinado entre el comando de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), el Grupo SAR-FAB, SBRAB y las diferentes unidades de la FAB.
Pese al “incidente”, el equipo no sufrió daños y está operable para sofocar incendios, informó ayer el Comando Estratégico Operacional Central (CEO).
El viernes se autorizó el uso del Bambi Bucket para enfriar por aire el incendio forestal que consumió 100 hectáreas durante dos días en la zona de Potrero en el municipio de Quillacollo.
De acuerdo al reporte, el helicóptero se trasladó hasta la laguna Alalay para cargar agua, pero la bolsa se habría enganchado en una palizada, por lo que fue soltada para evitar accidentes. Esto es parte del procedimiento cuando existe peligro en la carga, señalaron desde el CEO.
Durante al fin de semana, en medio del lodo y la contaminación, más de 30 rescatistas del SAR-FAB se desplazaron en la laguna para buscar el equipo con botes y herramientas, y la mañana del domingo se recuperó el Bambi Bucket.
Solicitudes
En los últimos dos meses, la Unidad de Gestión de Riesgos Atención y Desastres (UGR) de la Gobernación solicitó tres veces el uso del Bambi Bucket: dos para sofocar los incendios de magnitud en los municipios de Vacas y Alalay y una para enfriar el incendio en Potrero.
“Hay un procedimiento: si son de pequeña magnitud, el municipio controla, pero si requiere apoyo nos avisan, coordinamos y hacemos el desplazamiento inmediato viendo la magnitud del evento”, explicó el jefe de la UGR, Fernando Fernández.
La UGR reportó 45 incendios
Tras la puesta en marcha del Comando Conjunto de Reacción a Emergencias Adversas, compuesto por más de mil uniformados de las Fuerzas Armadas y voluntarios rescatistas para el combate de incendios en Cochabamba, la Unidad de Gestión de Riesgos Atención y Desastres reportó 45 incendios en todo el departamento.
“El 90 por ciento de lo que se ha quemado son pajonales y un 10 por ciento son especies nativas, como kewiñas y molles, en algunos sectores sobre todo alejados de la ciudad. El (incendio) más grande ha sido en Vacas y Alalay, donde se subió a la cordillera por el viento”, detalló el jefe de la UGR, Fernando Fernández. Estos incendios consumieron alrededor de 4 mil hectáreas.
























