Se reactiva conflicto en Colcapirhua y colapsa la planta de Tiquipaya
El aumento de las descargas de aguas residuales de Tiquipaya a tres torrenteras de Colcapirhua agudizó el conflicto por la construcción de una nueva planta de tratamiento en un predio de la OTB Bruno Moqo.
Los vecinos de la OTB San José de Kami de Colcapirhua tomaron ayer las instalaciones de la Alcaldía y el Concejo para pedir a sus autoridades municipales que respalden las medidas de presión con las que exigen la reubicación de la planta de aguas servidas que pretende emplazar Tiquipaya.
Tras verificar en una inspección el colapso de la antigua planta de Tiquipaya, los comunarios del barrio Kami llegaron molestos hasta la plaza principal de Colcapirhua para protestar y rechazar el acuerdo suscrito entre el alcalde Nelson Gallinate y algunos dirigentes con autoridades de Tiquipaya y de la Gobernación para levantar el bloqueo en la avenida Blanco Galindo el pasado fin de semana.
Traicionado y molesto, así dijo sentirse Miguel Roque, delegado de los vecinos movilizados, porque no se habría logrado la reubicación de la nueva la planta ni compromisos para que Tiquipaya cese las descargas de aguas negras.
Al igual que Roque, varios comunarios reprocharon a Gallinate y a los concejales por la firma del acuerdo sin consensuar con los afectados.
El desconocimiento del problema de las aguas servidas por parte algunos legisladores hizo que los vecinos lancen huevos a las autoridades y tapien el ingreso principal del edificio municipal.
“La gente está molesta, cada día los de Tiquipaya están botando sus aguas contaminadas al río Chijllawiri, a la torrentera de la Reducto y al Angela Mayu. El caudal de lo que descargan está aumentando cada día, inicialmente era lo que generaban 2 mil habitantes, ahora van a ser de más de 60 mil personas con esa planta”, explicó el delegado.
Otro dirigente de la Organización Territorial de Base (OTB) San José de Kami, Vicente Apudaca, comentó que si Tiquipaya no traslada el proyecto a otra zona y reduce sus descargas retomarán el bloqueo de la avenida Blanco Galindo y se radicalizarán las medidas de presión.“Hemos aprobado un voto resolutivo en el que damos 48 horas para que nos atiendan.
Tiquipaya tiene que bombear sus aguas servidas a otro lado, no vamos a permitir que nos engañen con acuerdos que hablan de hacer estudios y luego canalizaciones”, puntualizó.
La salida abrupta del alcalde de Colcapirhua por una vivienda aledaña al edificio municipal aumentó la tensión de los manifestantes, quienes tras lo ocurrido, incluso, solicitaron la renuncia de Gallinate y de todos los legisladores.
Desde la Alcaldía se informó que Gallinate abandonó el lugar, ya que debía viajar a La Paz para la firma de un convenio de financiamiento con el Fondo de Desarrollo Indígena para la construcción de puentes vehiculares.
Después de al menos cinco horas de protesta y vigilia el Ejecutivo y el Legislativo municipal emitieron un pronunciamiento en el que resolvieron estar de la mano con la población en las acciones a tomar.
“Solicitaremos que la propuesta técnica de solución a la contaminación de la torrentera Angela Mayu se la presente en un plazo de 24 horas. El Gobierno Autónomo Municipal de Colcapirhua nos declaramos en estado de emergencia”, dice el comunicado.
Un equipo de técnicos de la Alcaldía pidió a los vecinos participar de una reunión convocada por la Gobernación para tratar este tema con autoridades de Tiquipaya.
Contaminación
En un recorrido a la torrentera Angela Mayu, realizado por Los Tiempos, se constató que por el canal bajan las aguas residuales de Tiquipaya hacia Colcapirhua. Algunos vecinos del sector indicaron que soportan los malos olores todo el día y denunciaron que el caudal se incrementa en horas de la noche.
“Esto está contaminando nuestras fuentes de agua potable, con eso la gente también está regando los cultivos, esto está bajando de la planta antigua”, agregó un poblador.
Continúa bloqueo de la av. Reducto
Vecinos de la OTB Cuatro Esquinas de Tiquipaya y padres de familia de la unidad educativa Santa María Micaela mantienen bloqueada la avenida Reducto para exigir la reubicación del proyecto de construcción de una nueva planta de aguas residuales en la zona.
Una vecina informó ayer que los pobladores están en emergencia y llevan ya una semana movilizados, aunque ya observaron el proyecto hace seis años.
Anunció que llegarán hasta las últimas consecuencias porque no están de acuerdo con la construcción de una nueva planta en la zona, porque actualmente en el mismo sector hay un tanque que se usa para tratar aguas servidas que ya colapsó.
“Ya no sirve, pero siguen ingresando aguas negras afectando nuestra salud”, finalizó.



























