Declaran a Juana Azurduy Libertadora de Bolivia
El Honorable Senado Nacional en sesión ordinaria aprobó la Resolución Camaral Nº 065/2009 que aprueba el ascenso póstumo en el grado de Mariscal de la República a doña Juana Azurduy de Padilla declarándola “Libertadora de Bolivia” el pasado 23 de noviembre.
Declaración que fue realizada por las acciones de patriotismo demostradas en bien de la Independencia de Bolivia.
La resolución fue firmada por el presidente del Senado Nacional, Óscar Ortiz; el primer Secretario de la Cámara de Senadores, Orlando Careaga; el segundo Secretario, Santos Javier Tito Véliz, y el oficial Mayor, José Luis Orihuela.
Juana Azurduy Bermudes nació 12 de julio en 1780. Fue hija de don Matías Azurduy y doña Eulalia Bermudes. Se casó con el general Manuel Ascencio Padilla. Luchó con gran coraje en la guerra de la independencia de Bolivia. Al morir su esposo, asumió el mando de la guerrilla con el grado de Teniente Coronela.
En 1806 nace su primer hijo, varón, a quien ponen el mismo nombre del padre: Manuel. Rápidamente nacerán Mariano y a continuación las dos niñas: Juliana y Mercedes.
En una carta fechada en 1830 Azurduy escribe desde el chaco argentino: “A las muy honorables juntas Provinciales: Doña Juana Azurduy, coronada con el grado de Teniente Coronel por el Supremo Poder Ejecutivo Nacional, emigrada de las provincias de Charcas, me presento y digo: Que para concitar la compasión de V. H. y llamar vuestra atención sobre mi deplorable y lastimera suerte, juzgo inútil recorrer mi historia en el curso de la Revolución.(...) Sólo el sagrado amor a la patria me ha hecho soportable la pérdida de un marido sobre cuya tumba había jurado vengar su muerte y seguir su ejemplo; mas el cielo que señala ya el término de los tiranos, mediante la invencible espada de V. E. quiso regresase a mi casa donde he encontrado disipados mis intereses y agotados todos los medios que pudieran proporcionar mi subsistencia; en fin rodeada de una numerosa familia y de una tierna hija que no tiene más patrimonio que mis lágrimas; ellas son las que ahora me revisten de una gran confianza para presentar a V. E. la funesta lámina de mis desgracias, para que teniéndolas en consideración se digne ordenar el goce de la viudedad de mi finado marido el sueldo que por mi propia graduación puede corresponderme".
Azurduy pasó varios años en Salta solicitando al Gobierno boliviano, ya independiente, sus bienes confiscados. El Mariscal Antonio José de Sucre le otorgó una pensión, que le fue quitada en 1857 en el Gobierno de José María Linares. La historia cuenta que murió indigente el 25 de mayo de 1862 cuando estaba por cumplir 82 años y fue enterrada en una fosa común.























