El Papa pide orar por los afectados de inundaciones
Roma, Washington y Londres |
El papa Francisco invitó ayer, durante la audiencia general en la plaza San Pedro, a rezar por las víctimas de los desastres naturales que golpearon durante estos días en EEUU, Inglaterra y América del Sur.
Las inundaciones que provocó el desborde de los ríos causaron víctimas mortales y daños, y obligaron a miles de personas a abandonar sus hogares.
“Que el Señor reconforte a aquellos pueblos y la solidaridad fraterna socorra sus necesidades”, pidió el Papa.
En los últimos 10 días, las lluvias intensas y el desborde de los ríos provocaron inundaciones en la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, donde una decena de personas murieron y otras miles debieron ser evacuadas o sufrieron daños materiales en sus viviendas.
La situación más complicada en la Argentina se vive en la ciudad entrerriana de Concordia, que sufre la peor inundación de los últimos 50 años, y donde más de 10.000 continuaban ayer evacuadas por la creciente del río Uruguay y otras miles permanecían en alerta ante el pronóstico de nuevas lluvias.
Otras provincias afectadas son Santa Fe, Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones, mientras el Gobierno nacional reactivó el Sistema Federal de Emergencias y prometió un plan de obras de largo plazo para la región.
Estados Unidos
Las fuertes lluvias e inundaciones que desde hace días azotan a EEUU ya han dejado 22 muertos y amenazan a millones de personas en el centro y sur del país, especialmente en la cuenca del río Misisipi, donde amplias zonas han sido desalojadas por el peligro de que algunos diques colapsen.
Las autoridades se encuentran monitoreando estrechamente la situación de 19 diques en el río Misisipi y sus afluentes, en cuyos márgenes cientos de voluntarios, ayudados por la Guardia Nacional, se apresuran a amontonar bolsas de arena para reforzar las protecciones en muchos puntos para evitar nuevas inundaciones.
Se calcula que en las zonas en las que las autoridades han declarado alertas por el peligro de posibles inundaciones viven 15 millones de personas, que siguen con atención la situación del caudal de los ríos y las noticias sobre el progreso de estos trabajos de refuerzo para evitar que miles de casas queden anegadas.
El Servicio Meteorológico Nacional ha advertido de que el caudal del Misisipi superará en algunos puntos su mayor nivel desde las inundaciones de 1993 e incluso las de 1973 debido a la tormenta, que fue bautizada “Goliath” y que ha afectado especialmente al estado de Misuri, el sur de Illinois, el este de Oklahoma y Arkansas.
Las lluvias se han desplazado y afectan a una franja que recorre toda la costa atlántica y el Golfo de México, pero también se concentran en el alto valle del Misisipi y los Grandes Lagos, por lo que el peligro de inundaciones se mantendrá los próximos días, a medida que alimenten a los afluentes del Misisipi.
Hasta ahora, al menos 22 muertes han sido atribuidas a los efectos de las lluvias y las inundaciones, sobre todo en accidentes vehiculares registrados en zonas anegadas, lo que han obligado a cerrar numerosas carreteras y tramos de autopistas interestatales.
El presidente estadounidense, Barack Obama, firmó este martes una declaración de situación de desastre en el estado de Oklahoma para enviar ayuda federal a este estado, fuertemente golpeado por el inusual temporal de invierno que ha provocado el desalojo de cientos de vecinos.























