Francisco clama desde Georgia contra la devastación de Siria e Irak
Tiflis |
El papa Francisco hizo ayer un llamado a la “coexistencia” entre los pueblos del Cáucaso y rezó por Irak y Siria en Tiflis, capital de Georgia, primera etapa de un breve viaje en la región, que proseguirá mañana en Azerbaiyán.
Se trata del segundo viaje de Francisco al Cáucaso, después de una visita a Armenia en junio.
A su llegada a Tiflis, por la tarde, el presidente Giorgi Margvelashvi recibió al pontífice argentino recordándole que llegaba a un país “víctima de una agresión militar por parte de otro Estado” y que “20 por ciento del territorio georgiano seguía ‘ocupado’”, en una clara alusión a Rusia.
En su discurso, Jorge Bergoglio no hizo ninguna referencia directa a la guerra que opuso Rusia y Georgia en agosto de 2008 pero recordó que la “coexistencia entre todos los pueblos y los Estados de la región” era la condición previa indispensable para conseguir la paz y la estabilidad.
El nuevo peregrinaje del Papa argentino a esa región entre Europa y Asia “es un viaje claramente de paz, portador de un mensaje de reconciliación para toda la región”, explicó a la prensa el portavoz del Vaticano, el periodista estadounidense Greg Burke.
El Papa escogió como lema de su viaje “Pax vobis” (La paz sobre ti), como un llamado a la pacificación del mundo y en particular de esa región.
En Georgia, uno de los países cristianos más antiguos del mundo, el tema del ecumenismo, de la unión entre ellos, tan importante para Francisco, es clave en este viaje.
Durante el encuentro con el patriarca ortodoxo de Georgia, Elías II, de 83 años, éste saludó la “visita histórica” del Papa y consideró que “reforzaría las relaciones entre las dos iglesias”.
En relación a las tensiones existentes entre la Iglesia Católica y la ortodoxa, el Papa por su parte deseó que las “dificultades no sean obstáculos sino estímulos para conocernos mejor”.
Recibido con oraciones en arameo, el pontífice rezó por Siria e Irak. “Señor Jesús, haz que gocen tu resurrección los pueblos consumidos por las bombas: levanta la devastación en Irak y Siria”, afirmó delante de esta pequeña comunidad, congregada en la iglesia de San Simón Bar Sabba.
























