Bachar Al Asad celebra victoria sobre Alepo
Alepo |
El presidente sirio, Bachar Al Asad, afirmó ayer que una victoria en Alepo constituiría un “gran paso” hacia el fin de la guerra en Siria, después que sus tropas conquistaran el Casco Viejo y la mayoría de los barrios rebeldes de la segunda ciudad del país.
Asediados y acorralados en los últimos sectores controlados por ellos en la parte este de Alepo, los rebeldes sirios solicitaron ayer un alto el fuego inmediato de cinco días y la evacuación de civiles.
Seis países occidentales, incluyendo EEUU, Francia y Reino Unido, también solicitaron una tregua ante la “catástrofe humanitaria” de la parte oriental de Alepo. Estos países condenaron, en una declaración, la actuación del régimen sirio y de sus socios extranjeros, en particular, la “obstrucción sistemática de Rusia” en los esfuerzos internacionales para poner fin a la guerra en Siria.
El proyecto de alto el fuego podría ser debatido por los jefes de la diplomacia estadounidense y rusa, John Kerry y Serguei Lavrov respectivamente, este miércoles por la noche en Hamburgo (Alemania).
Sin embargo, en vista de las declaraciones de Al Asad en una entrevista con el diario sirio Al Watan que se publicará el jueves, parece que no hay muchas posibilidades de que estos llamados a la tregua puedan tener éxito.

























