Rajoy rechaza hablar con el Presidente de Cataluña
Madrid, Barcelona y Estrasburgo | EFE y AFP
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, rechazó ayer la posibilidad de hablar con el presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, a quien acusa de chantajear de forma “brutal” al Estado con una declaración unilateral de independencia.
Tres días después del referendo independentista se han puesto en marcha diversas iniciativas que buscan una mediación para propiciar vías de diálogo entre el Gobierno español y el Ejecutivo catalán.
Según confirmaron ayer a EFE fuentes conocedoras de esos contactos, el Gobierno catalán ha iniciado contactos con el Arzobispado de Barcelona y con el abad de Montserrat a fin de sondear la posibilidad de que ejerzan un rol de mediación en la cuestión catalana.
También el líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha intentado que ambas partes determinen a sus interlocutores para abrir una vía de diálogo.
Sin embargo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, dejó claro a Iglesias que no puede hablar con quien ha planteado un “chantaje tan brutal al Estado”, en alusión a Puigdemont y a las formaciones secesionistas.
Mientras tanto, el Parlamento de Cataluña se prepara ya para debatir el próximo lunes, 9 de octubre, la declaración unilateral de independencia, con la comparecencia del Presidente de la Generalitat como único punto del orden del día y debatir los efectos del referendo.
Los partidos independentistas convocaron un pleno parlamentario para el lunes, para analizar los resultados de la votación, marcada por la violencia policial. “En función del desarrollo del pleno, se podría producir la declaración de independencia”, explicó una fuente.
Según la ley catalana del referendo, “dentro de los dos días siguientes a la proclamación de los resultados por parte de la Sindicatura Electoral, (el Parlamento) celebrará una sesión ordinaria para efectuar la declaración formal de la independencia de Cataluña”. Sin embargo, tanto esta ley regional como la convocatoria del propio referendo, firmada por el Gobierno catalán, fueron suspendidos por el Tribunal Constitucional (TC) español.
En la consulta participaron 2,2 millones de personas, sobre un censo de 5,3 millones (42 por ciento), y el 90 por ciento de los votos fue a favor de la independencia, según datos del Gobierno regional de Cataluña.
LA UE LLAMA AL DIÁLOGO, PERO DEFIENDE A MADRID
La Comisión Europea pidió ayer “diálogo” entre el Gobierno español y Cataluña, aunque respaldó a Madrid en el “uso proporcionado de la fuerza” para garantizar la ley, en un debate en la Eurocámara sobre esta crisis.
Los eurodiputados de los principales grupos llamaron también a las autoridades catalanas a evitar una declaración unilateral de independencia, cuya adopción, en opinión del portavoz de los socialdemócratas Gianni Pittella, “echaría más leña al fuego”.
“Llegó el momento de dialogar, de encontrar una salida al callejón sin salida, de trabajar dentro del orden constitucional de España”, dijo en nombre de la Comisión su vicepresidente Frans Timmermans, días después de la celebración del referendo de independencia.
Las instituciones europeas rompieron el lunes el tabú sobre Cataluña condenando la violencia y aunque Timmermans consideró que “la violencia no resuelve nada en política”, precisó este miércoles que la defensa de la “supremacía del derecho” exige “a veces un uso proporcionado de la fuerza”.

























