Obligan a May a publicar informe legal sobre el acuerdo del “brexit”
En plena cuenta atrás para la votación del acuerdo del “brexit”, la primera ministra británica Theresa May sufrió ayer una severa derrota en la Cámara de los Comunes, que ha forzado al Gobierno a la “inmediata publicación” del controvertido informe legal de 585 páginas sobre el texto firmado con Bruselas y mantenido hasta ahora parcialmente en secreto.
Mientras tanto, la justicia europea abrió la puerta a una revocación unilateral del “brexit”, sin convocar siquiera a un segundo referendo.
Por 311 a 293 votos, y con el respaldo unánime de los seis grupos de la oposición (incluidos los unionistas norirlandeses), el Parlamento aprobó una moción condenando el “desacato” del Gobierno May y urgiendo la difusión íntegra del documento.
Andrea Leadsom, portavoz del gabinete en Westminster, se comprometió a divulgar hoy la totalidad del informe jurídico, que puede comprometer aún más la débil posición de May.
El Gobierno difundió el lunes un resumen de 45 páginas, pero decidió ocultar el grueso del contenido. El fiscal general Geoffrey Cox compareció en el Parlamento para intentar contener la indignación de los diputados, pero consiguió el efecto contrario.
Cox admitió que el acuerdo del “brexit” puede dejar al Reino Unido atrapado “indefinidamente” en la unión aduanera con la Unión Europea (UE) y que Londres no tiene capacidad para abandonarlo unilateralmente.
Su intervención dio aún más argumentos al más de un centenar de diputados conservadores que han anunciado de antemano que votarán en contra del acuerdo, al igual que los 10 parlamentarios del Partido Democrático Unionista (DUP).
REFUERZAN IDEA DE SEGUNDO REFERENDO
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dio aire ayer a quienes en el Reino Unido luchan por revocar la salida británica de la UE mediante un segundo referendo o directamente revocando el proceso.
El abogado general del TJUE, el español Campos Sánchez-Bordona, emitió su esperado dictamen. Asegura en el texto que el Reino Unido está todavía a tiempo de revocar el “brexit” (y esta es la clave de la decisión) sin tener que esperar el visto bueno de los otros 27 gobiernos del bloque, que sólo podrían aceptar esa decisión que debería hacerse antes de que se formalizaran los acuerdos de salida el próximo 29 de marzo.
























