Extraditan de Francia a un expolicía argentino
El expolicía argentino Mario Sandoval arribó ayer a Argentina extraditado desde Francia para ser juzgado por la desaparición de un joven en 1976 durante la dictadura.
Sandoval, de 66 años, residía en Francia desde 1985 y era requerido por la justicia argentina desde 2012 por la desaparición de un estudiante universitario, pero bajo la sospecha de su participación en centenares de otros casos de tortura y muerte durante la dictadura (1976-1985).
El juez federal argentino Sergio Torres había solicitado su extradición en el marco de una causa que investiga unos 800 casos de desapariciones en la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el mayor centro clandestino de detención durante la dictadura por el que se estima pasaron unos 5 mil prisioneros.
El expolicía fue retratado como un cruel torturador por sobrevivientes, quienes señalaron que recibía el apodo de “Churrasco” (bistec de carne), por su método de torturar a los prisioneros con descargas eléctricas sobre un somier metálico.
El Consejo de Estado francés, la máxima jurisdicción administrativa, había autorizado el decreto de extradición adoptado por el Gobierno francés en agosto de 2018.
Por otra parte, la Justicia argentina condenó ayer a dos expolicías a cadena perpetua por ser coautores de cuatro homicidios durante la última dictadura, mientras que otros cuatro acusados recibieron penas de 25, 10 y 7 años por violaciones y privación de libertad.
La sentencia del Tribunal Oral en lo Criminal Federal 6 de Buenos Aires hace referencia a dos causas por delitos de lesa humanidad, cometidos por integrantes de la Superintendencia de Seguridad Federal.
























