Maduro se declara no culpable mientras Delcy Rodríguez se instala en el poder a la sombra de Trump
Delcy Rodríguez ha jurado como presidenta ante la Asamblea Nacional de Venezuela, donde su hermano ha renovado también este lunes su cargo al frente de la Cámara. Rodríguez fue designada interina el fin de semana por el Tribunal
Supremo, tras el ataque de EE UU el sábado contra Caracas en el que fueron capturados el presidente Nicolás Maduro y su mujer, la diputada Cilia Flores. Estos han comparecido ante el tribunal federal de Nueva York, acusados de varios delitos de narcoterrorismo y se han declarado inocentes. El juez los ha citado de nuevo para el 17 de marzo. Mientras, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha vuelto a presionar a Rodríguez para que se rinda a los deseos de EE UU: “Queremos acceso a todo lo que pidamos, al petróleo, a carreteras y puentes, todo lo que exijamos nos lo tiene que dar”. Además, el Gobierno de Suiza ha informado de que congela “con efecto inmediato” los bienes vinculados a Maduro. La presidenta interina ha emitido un comunicado en el que llama a la cooperación con Estados Unidos y reivindica el derecho de Venezuela a la paz y la soberanía.
“Inocente”
Maduro apareció con una postura firme ante la justicia estadounidense, acompañado por su esposa Cilia Flores, en lo que fue su primera comparecencia en un tribunal de Estados Unidos. “Soy el presidente de Venezuela”, expresó, seguro de sí mismo. “Soy inocente, no soy culpable”, agregó.
Maduro, quien fue trasladado a la corte con los pies encadenados y auriculares para la traducción (ya que no habla inglés), se presentó con una camisa azul de manga corta sobre un traje kaki de prisionero. Durante la audiencia, habló en español, tomó notas y solicitó poder conservarlas.
Sentado junto a su abogado, Barry Pollack, quien también defendió a Julian Assange, Maduro escuchó con atención las acusaciones en su contra.
“Mi trabajo es asegurar un proceso justo. Y es mi intención llevarlo a cabo”, declaró el juez Alvin Hellerstein al inicio de la audiencia, antes de leer un resumen de los cuatro cargos formulados contra Maduro, que incluyen narco-terrorismo y posesión de armas.
El expresidente de Venezuela declinó la oferta del juez de leer los cargos en voz alta y, en cambio, optó por leer la acusación por sí mismo. Con voz firme y palabras pronunciadas casi en señal de desafío, Maduro se declaró no culpable. Luego, mientras escuchaba las acusaciones contra su esposa, Cilia Flores, permaneció sentado con las manos sobre los reposabrazos.
Cilia Flores, quien también se declaró no culpable, parecía más afectada que su esposo: llevaba un vendaje en la frente y tenía moretones cerca del ojo derecho. Cuando se levantó para hacer su declaración, necesitó el apoyo de un agente federal para mantenerse de pie.
Su abogado, Mark Donnelly, mencionó que la salud de su clienta requería atención y que podría haber sufrido una factura durante su captura.
Transición
En su primera comunicación como nueva “presidenta encargada de Venezuela”, Delcy Rodríguez ha lanzado un mensaje de conciliación a Estados Unidos que contrasta con el habitual tono beligerante usado por el chavismo contra Washington, mientras Donald Trump mantiene su tono amenazante al reclamar a la nueva líder “acceso a todo” en el país suramericano y sostiene: “Nosotros estamos al cargo”.
A menos de 48 horas el ataque que descabezó el régimen con la detención de Nicolás Maduro n su escondite, Rodríguez, lejos de confrontar, ha tendido un puente al enemigo. “Extendemos la invitación al Gobierno de los EE UU a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y fortalezca una convivencia comunitaria duradera”.
Tras el que ha sido su primer consejo de ministros como presidenta encargada, Rodríguez ha escrito en sus redes sociales un mensaje sorprendentemente conciliador “al mundo” y “a los Estados Unidos”. Con casi un centenar de posibles víctimas por el ataque en Caracas la madrugada del sábado, entre ellos 32 cubanos que integraban su primer anillo de seguridad, la hasta ahora vicepresidenta ha asegurado que es “prioritario” avanzar hacia un relacionamiento “equilibrado y respetuoso” con EE UU y los países de la región, “basado en la igualdad soberana y la no injerencia”.
¿Qué hay en la acusación penal de Estados Unidos contra Nicolás Maduro?
Maduro, presentada por la fiscal general estadounidense Pam Bondi el sábado por la mañana agrega cargos a una denuncia de tráfico de estupefacientes presentada contra el líder venezolano en 2020.
La acusación sustitutiva alega que Maduro y otros altos funcionarios públicos venezolanos, durante las últimas dos décadas, han trabajado en estrecha colaboración con las organizaciones internacionales de tráfico de drogas para enviar drogas ilícitas a los Estados Unidos mientras se enriquecen.
Es probable que la validez de la denuncia de Estados Unidos contra Maduro y su esposa Cilia Flores sea impugnada en un tribunal federal en Nueva York el lunes sobre si, como jefe de Estado extranjero, puede ser juzgado en Estados Unidos.
Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos no reconoce a Maduro como el líder legítimo de Venezuela, aunque Donald Trump se ha comprometido a trabajar con la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, y la acusación alega que “desde sus primeros días en el gobierno venezolano, Maduro Moros ha empañado todos los cargos públicos que ha ocupado” y ha “movido cargas de cocaína bajo la protección de la aplicación de la ley venezolana”.
¿Quién está en la acusación esta vez?
La acusación enumera a seis individuos como acusados, incluidos Maduro, su esposa Cilia Flores, su hijo Nicolás Ernesto Maduro Guerra y Héctor Rusthenford Guerrero Flores, el líder de la pandilla venezolana Tren de Aragua.
¿Cuáles son los cargos?
Los cargos incluyen conspiración de “narcoterrorismo”, conspiración de importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra los Estados Unidos.
Acusan a Maduro de tener vínculos con seis pandillas diferentes y grupos de narcotráfico, incluidas dos facciones rebeldes colombianas: las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, las FARC y el Ejército de Liberación Nacional, el ELN, así como el Tren de Aragua y dos facciones del crimen mexicano, los Sinaloa y los Zetas.
“Maduro y sus co-conspiradores se han asociado, durante décadas, con algunos de los narcotraficantes y narcoterroristas más violentos y prolíficos del mundo, y han confiado en funcionarios corruptos de toda la región para distribuir toneladas de cocaína a Estados Unidos”, dijo la denuncia.
¿Qué tan completa es la acusación?
La acusación detalla la supuesta coordinación de Maduro con las FARC, incluida la alegación de una reunión entre Maduro y los líderes del grupo a través del hijo de Maduro, Nicolás Ernesto Maduro Guerra, o “Nicolasito”, para intercambiar armas por cocaína.
Sin embargo, es vago sobre la naturaleza precisa de la supuesta relación entre Maduro y los carteles mexicanos del tráfico. Los críticos de la razón explícita de la administración Trump, para frenar la inundación de fentanilo en los Estados Unidos, señalan que el narcótico sintético mortal se produce principalmente en México a través de precursores de China, y rara vez sería traficado a través de Venezuela a los Estados Unidos.
La acusación alega que en 2011, el entonces líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán, financió laboratorios de cocaína en Colombia y que la cocaína producida en esos laboratorios fue transportada bajo la protección de combatientes de las FARC a Venezuela.
¿Quién podría estar ayudando a los fiscales estadounidenses?
Hugo Carvajal Barrios, apodado El Pollo, un exjefe de inteligencia militar venezolana durante el gobierno de Hugo Chávez, que ahora está a la espera de sentencia en los Estados Unidos después de declararse culpable de narcoterrorismo, narcóticos y delitos contra las armas, podría estar ayudando a los funcionarios estadounidenses.
En una carta dirigida a Donald Trump y “el pueblo de los Estados Unidos” el año pasado, Carvajal dijo que espera “expigar” al proporcionar información que, según él, podría ayudar a las autoridades estadounidenses a contrarrestar las amenazas del liderazgo de Venezuela.
Carvajal alegó en la carta que el gobierno venezolano se convirtió en una empresa criminal durante la era Chávez y que sus líderes operan el “Cártel de los Soles” junto con el ejército venezolano, una alianza diseñada para dañar a los Estados Unidos, en colaboración con grupos guerrilleros colombianos, así como con agentes cubanos y Hezbollah.
La oposición venezolana explora sus próximos pasos tras verse marginada por Trump
Dos horas de bombardeos acabaron con la captura del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, y en menos de 48 horas el escenario del conflicto venezolano es otro. Estados Unidos avanza en sus planes con los dirigentes chavistas que están sobre el terreno. La vicepresidenta, Delcy Rodríguez, s la sustituta encargada y Donald Trump asegura que trabajarán con ella, como si se tratara de un Gobierno aliado y tutelado por la Casa Blanca, “hasta el momento en que podamos hacer una transición segura, adecuada y sensata”. Ante las cámaras, Rodríguez se mantiene beligerante y asegura que “el único presidente de Venezuela” es Maduro, aunque ella ya ha recibido la aprobación del Tribunal Supremo para asumir esas responsabilidades.
La gran ausente de este momento decisivo para los venezolanos es la líder opositora María Corina Machado. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ofreció este domingo unas declaraciones que sientan un antes y un después. “María Corina Machado es fantástica, y es alguien a quien conozco desde hace mucho tiempo, al igual que todo el movimiento [opositor], pero estamos lidiando con la realidad inmediata”, dijo sobre la dirigente y premio Nobel de la Paz en el programa Meet the Press de la cadena NBC y reiteró que “desafortunadamente” la oposición “está fuera de Venezuela” y hay que actuar “a corto plazo”. Esa es la razón por la que “pondrá a prueba” a Rodríguez.
González Urrutia habló, finalmente, el domingo. Subió a sus redes sociales un video de poco más de tres minutos en el que pide por la libertad de los presos políticos y exige a las Fuerzas Armadas que hagan valer el resultado electoral. “La normalización real del país solo será posible cuando se libere a todos los ciudadanos privados de la libertad por razones políticas”, dijo.
























