Está bien, pero está mal
Los bolivianos en general se abrazan cuando alcanzan resultados importantes, pero cuando se comienza a hacer notar los errores de los circunstanciales gobernantes, sea nacional, departamental o municipal, éstos comienzan a mostrar los colmillos porque no logran entender que el ejercicio de la función pública intima dedicación a tiempo completo, idoneidad, capacidad y perfeccionamiento de carácter y del fortalecimiento de la conducta dentro de las normas éticas. Lo contrario conduce al desencanto ciudadano.
En ese marco, está bien que el Ministro de Obras Públicas esté dispuesto a prestar informe a la Asamblea Departamental sobre el proyecto del Tren Metropolitano, pero está mal que injurie a Los Tiempos que sólo pide transparencia en el proceso de contratación, tan simple como eso, señor Claros.
Está bien que el Gobernador diga -a través de su microprograma informativo, que no es institucional ni de concienciación- que Cochabamba es tierra bendita, pero está mal que para mitigar incendios en el parque Tunari pida permiso al Presidente del Estado; está bien que hable de obras importantes, pero está mal que no diga cuáles; está bien que diga que el proyecto Misicuni es una realidad por decisión de su gobierno nacional, pero está mal que no reconozca que es con recursos de los cochabambinos y no del nivel central del Estado.
Está bien que el Alcalde de Cercado se esfuerce por mejorar las áreas verdes de la ciudad, pero está mal que no haga el más mínimo esfuerzo por poner en funcionamiento los hospitales del Norte y del Sur; está bien que viaje al exterior cuantas veces sea necesario, pero está mal que no informe sobre los resultados conseguidos o por lograrse.
Está bien que algunos presentadores de noticieros televisivos informen sobre los hechos policiales y procesos judiciales de notabilidad, pero está mal que sean efectistas y acusadores, cuando ni siquiera se ha comenzado el proceso y menos ha habido un juicio oral, público y contradictorio con sentencia ejecutoriada; está bien que algunos sean seguidores de un equipo de fútbol, pero está mal que se conviertan en hinchas y se comporten como tal en las notas que realizan.
Está bien que los entrevistadores pregunten a sus entrevistados sobre determinados hechos, pero está muy mal que varios de ellos emitan opiniones sin conocer la materia, generando confusiones, cuando no dicotomías.
Está bien que los abogados opinen en medios de comunicación sobre temas jurídicos y políticos, pero está muy mal que algunos de ellos sentencien cuando la investigación no ha comenzado y menos haya acusación para ir a juicio oral.
Está bien que el modelo político del corporativismo que gobierna el país esté afincado, pero está muy mal que no entiendan que uno opine desde valores de respeto por el otro, obediencia a la ley, y adeudo con la naturaleza; está bien que el Alcalde de Cercado diga que mi opinión es estéril, pero está muy mal que quiera reducirme a la condición de colla y hacerme callar. Dan vergüenza ajena unos y otros.
El autor es abogado .
Columnas de HENRY GONZALO RICO















