De esta otra Bolivia te hablaba, Evo

Columna
BITÁCORA DEL BÚHO
Publicado el 25/01/2018

“Asonada de la clase media decadente”, es el título que el vicepresidente, Álvaro García Linera, le puso sin asco a un artículo publicado el pasado 14 de enero y de cuyas disquisiciones, no por su rigurosidad, sino por una  serie de argumentos que tergiversan y desvirtúan, muy a su estilo, una realidad social objetiva, clara y consecuente, se desprende esa frase sabia: “según el sapo la pedrada”. Y es que justamente el núcleo articulador de lo que viene sucediendo en Bolivia es todo lo contrario a “decadente”: es fresco, colectivo, progresista, hartazgo hacia un poder coercitivo que divide y quiebra la institucionalidad democrática. Es un manifiesto ciudadano de las clases medias que reclama su presente y su futuro, su espacio y tiempo. Ese derecho democrático que le fue arrebatado por imposiciones  y por falsos discursos de unidad y transparencia.

Su posición soberbia, tergiversadora e insultante de García, se contrapone a muchos precedentes históricos  y transformadores de los emergentes movimientos sociales de clase media.

Desde las revueltas que llevaron a la reforma electoral de 1832 en Inglaterra, los grandes conflictos de 1848 que hicieron temblar a Europa y que, entre otras cosas, provocaron el derrocamiento de monarcas: Luis Felipe, Rey de los franceses, entre ellos. Las jornadas memorables de 1968 que, como consecuencia indiscutible, forjaron una modernización en los sistemas y gobiernos y los proyectaron hacia estructuras más cohesionadas y coparticipativas. La primavera árabe que, con sus claroscuros, sentó un precedente importante para transformar los términos en los que se desarrollaba la política en el Medio Oriente.

Hasta desembocar en los movimientos sociales de clase media de junio de 2013 en Brasil, año y mes trascendentales para un país emergente que se situaba entre los puntales importantes del BRICS.
La clase media en Brasil fue el trampolín del progreso y el despegue hacia un horizonte emergente. En 10 años, 40 millones de brasileños de clase media se incorporaron a la fuerza productiva de ese país, pero también fue el impulsor y motor de arranque para que las calles y avenidas de muchas ciudades se llenaran de protestas, manifestaciones, reclamos y un alto a los exabruptos politiqueros y derroche de dinero del gobierno de Dilma Rousseff.

Tres temas fundamentales desorbitaron por completo el gobierno de Dilma: inversión excesiva en el fútbol, ineficiencia total en los servicios públicos y una corrupción galopante que ennegrecía el panorama social, político y económico.

A García, le repugna la idea de que la clase media en Bolivia está reclamando resultados y cambios urgentes en el modo de administrar y gobernar el país. Los movimientos ciudadanos de los últimos tiempos, rechazan la hegemonía y el verticalismo, pero sobre todo, se revelan contra un devenir incierto y oscuro, sin libertades y con una democracia menoscabada y un terrible desgaste institucional. Las clases medias, cuya esencia y fortaleza están en sus fuentes laborares, profesionales y de formación, no responden a derechas ni izquierdas, sino a intereses netamente participativos, cohesivos. Esto demuestra que las transformaciones de los países y los que los encarrilan hacia el desarrollo, son las clases medias, no la proletaria.

“Esto significa que el espacio social de recursos, reconocimientos y oportunidades que anteriormente  lo disfrutaban 1,1 millones de personas de clase media tradicional, ahora lo tienen que compartir con otros nuevos 2,2 millones de personas que acaban de ascender  desde los sectores populares”, sostiene García. Un análisis que dispara en el propio rostro de Evo y su gobierno. Esta brillante cavilación de García, corrobora plenamente que este gobierno hizo y está haciendo mal las cosas. Si ese 1,1 millones de personas de clase “media tradicional” que disfrutaban de reconocimientos y oportunidades anteriormente ahora tiene que compartir con ese 2.2 millones que asciende  desde los sectores populares, entonces llegamos a la triste conclusión de que nada cambió, de que ese nuevo universo de 2.2 millones está a la deriva, sin recursos, sin oportunidades y sin un futuro claro. ¿Acaso no era tarea fundamental de este gobierno garantizar la estabilidad, el progreso y el futuro de esos 2.2 millones de personas para que justamente no “comparta”, sacando las garras, y sí, en un ambiente próspero y equitativo? “Lo más democrático del régimen es que reparte bien la miseria”, decía el cubano Gorki Águila.

Lo que está claro es que la radiografía que realizó el PNUD en su Informe de Desarrollo Humano de 2015 revela que el 65% de la población boliviana ya se encuentra - por sus ingresos - en el sector social de clase media. Entonces no sería nada incorrecto decir que ese 65% de la población es la que está hastiada de la corrupción, de la postergación y el engaño, pero sobre todo, de la constante violación a las leyes y al voto del ciudadano que le dijo No el 21-F a la reelección de Evo Morales.

Por sus características esenciales, la clase media es menos proclive  a la manipulación, al engaño, a la opresión y al discurso populachero. Está organizada a través de las redes sociales, utiliza los teléfonos inteligentes, tabletas y cámaras para organizarse e informarse. Pero también son ciudadanos de a pie que pagan su pasaje en transporte público, van a las universidades y se esfuerzan por trabajar y profesionalizarse. Ese 65% de ciudadanos bolivianos ya ha comenzado a revelarse y a demandar al gobierno coherencia, responsabilidad, respeto a la institucionalidad democrática y a cómo vislumbran su futuro como ciudadanos progresistas. El temor de García Linera y seguramente de Evo Morales y su entorno está en que la clase media es mayoría en Bolivia y como tal puede decidir ampliamente con su voto y eclipsar por completo, a través de las ideas, las presiones y un discurso inteligente y renovador, las imposiciones arbitrarias de este gobierno.

El problema del presidente Evo Morales Ayma es que está convencido de que los bolivianos son la inclusión por el consumo, dime cuanto te doy y te diré cómo estás: bonos de parche, asistencialismo, filantropía. Esta ciudadanía de clase media es algo mucho más compleja y amplia; se basa en la defensa de la conciencia, la libertad, los derechos civiles, la familia, la cooperación, la democracia y el futuro que les espera como ciudadanos profesionales y gestores productivos en diferentes rubros.

Esa clase media que desprecia García es la misma que sostiene la economía de Bolivia: paga impuestos y su nivel de consumo es considerable. Al margen de esto, es una capa social que se auto construye y se fortalece con su esfuerzo: estudia, trabaja, trata de generar sus propios ingresos y logra profesionalizarse y reinvierte sus conocimientos en su misma sociedad.

Es lamentable que la incapacidad y la desproporción de este gobierno trate de ignorar y vilipendiar a un sector que justamente es el capital social de un país.

El aparato productivo, el desarrollo y la preservación de la democracia sostenibles, se inicia justamente cuando la clase media alcanza la mayoría. En Bolivia, ese 65% no cesará de reclamar sus derechos y su futuro, la libertad y el respeto a su decisión democrática del 21F. Es la otra Bolivia, esa que no responde a liderazgos de viejos partidos políticos, ni parlamentos demagógicos. Surgió de la indignación, del hartazgo y de una serie de demandas unitarias y colectivas que involucran a formas de vida y futuros inciertos.

Despertar a la historia significa adquirir conciencia de nuestra singularidad, sentenciaba Octavio Paz. Las cartas bajo la manga del gobierno para violar las leyes ya fueron develadas. La pretensión de rifar la democracia y la institucionalidad precaria de Bolivia nos debe llevar a una profunda reflexión sobre lo que nos depararía una nueva gestión surgida de la inconstitucionalidad y de la antidemocracia.

 
El autor es Comunicador Social

Columnas de RUDDY ORELLANA V.

04/07/2024
El 10 de octubre de 2022, Bolivia cumplió 40 años desde que en 1982 se restaurase la democracia. Fueron 18 años de dictadura militar. Desde René Barrientos...
06/06/2024
¡Evo Morales Ayma siempre tiene un problema para cada solución! Su incontinencia verbal y exabruptos de antología lo llevan a salpicar, como lluvia ácida,...
23/05/2024
Individualismo, sociedad, miedo, humano, ética, posmodernidad, globalización, transformación, inequidad, desregulación, libertad. ¿Pero qué diablos es esto...
09/05/2024
La frase que da título a esta columna se la atribuye al gran Groucho Marx, no se sabe exactamente si la dijo, pero personalmente quiero creer que él fue el...

Más en Puntos de Vista

CARLOS F. TORANZOS SORIA
16/07/2024
VUELTA
HERNÁN TERRAZAS E.
16/07/2024
ÁGORA REPUBLICANA
CARLOS HUGO MOLINA
16/07/2024
LA LUZ Y EL TÚNEL
RÓGER CORTEZ HURTADO
16/07/2024
MIRADA PÚBLICA
JAVIER VISCARRA VALDIVIA
16/07/2024
15/07/2024
En Portada
El pozo exploratorio Mayaya Centro X1, en el municipio paceño de Alto Beni, evidenció la existencia de una nueva cuenca hidrocarburífera, Subandino Norte que...
Con ofrendas florales y el ingreso del Batallón Colorados de Bolivia a plaza Murillo, dieron inicio, este martes, los actos protocolares por los 215 años del...

Indicadores económicos como el producto interno bruto (PIB), exportaciones, recaudación tributaria y otros dan cuenta de que el departamento de La Paz “se...
El ganado camélido y ovino en la zona andina, principalmente en el municipio de Bolívar, enfrenta una crisis hídrica debido a la escasez de agua, informó ayer...
El  inicio del juicio por el caso de supuesta emisión irregular del Decreto 373 se suspendió este martes por cuarta ocasión, debido a la ausencia del principal...
Las exportaciones de Bolivia cayeron en 23% en el periodo enero-mayo de 2024 comparado con el mismo periodo de 2023, de acuerdo a datos del INE. Las mismas...

Actualidad
El Gobierno colombiano anunció este martes la terminación del cese del fuego bilateral que mantenía con el Estado...
El Fondo Monetario Internacional (FMI) mantuvo este martes en el 3,2 % su previsión de crecimiento económico mundial...
Rusia pagará a los militares que derriban los primeros F-16 en Ucrania un total de 15 millones de rublos (unos 170.000...
El  inicio del juicio por el caso de supuesta emisión irregular del Decreto 373 se suspendió este martes por cuarta...

Deportes
El seleccionador de Inglaterra, Gareth Southgate, ha anunciado su dimisión, tras la derrota de su equipo en la final de...
El francés Kylian Mbappé aseguró, en sus primeras palabras como jugador del Real Madrid, que "se realiza" su "sueño"...
El Congreso Ordinario de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) está garantizado para el próximo viernes 26 de julio...
El plantel de Wilstermann está contra el tiempo para reforzar al equipo, ya que el próximo 30 de julio cerrará el...

Tendencias
Según el Fiscal del caso, Alejandro Musso, un partido de la Copa Sudamericana entre Boca vs. Potosí fue el fin de ‘...
El astronauta ruso Sergey Kud-Sverchkov, el cosmonauta ruso número 124, llega a Bolivia para visitar a niños con cáncer...
Durante su participación en la Mesa Redonda de “Agricultura Inteligente” celebrada durante el MWC24 Barcelona, España
¡La espera ha terminado! Airbag, uno de los más solicitados y queridos por el público, finalmente llega a Cochabamba

Doble Click
El domingo se celebró la final de la Copa América en Miami, donde la selección Colombia se enfrentó a Argentina,...
Ayer con la proyección del largometraje “Close”, en las instalaciones de la Alianza Francesa, se dio inicio a la...
El proyecto “Música inmortal: yaraví, entre Mozart y los Andes”, creado por el musicólogo cochabambino Pablo Cáceres...
Cochabamba es considerada como la capital cultural de Bolivia y sus actividades así lo demuestran. La tercera semana de...