Y ahora
El adelanto del año electoral está en camino y si el precio del barril de petróleo sube o se mantiene en el actual, el régimen querrá recuperar el espacio perdido mirando la nueva reelección de su Excelencia; aunque sea sin los dos tercios
No hubo tiempo de aburrirse y los diferentes escenarios de nuestro mejor espectáculo, la política, tuvieron los actores y público que pocos esperaban. Así llegamos a la presentación del informe de gestión del Presidente, con un paso atrás que quitó tensión y la Asamblea Legislativa Plurinacional recibió a Evo Morales con la tarea marcada, la abrogación del Código del Sistema Penal (CSP).
Su Excelencia hizo su informe sin la cuota de agresividad a la que nos tenía acostumbrados. Una buena actitud en un momento difícil para el Gobierno que se vio perdido, pero que sacó su apego al poder retirando algunas castañas del fuego y dejando en el rescoldo una buena tajada: reelección indefinida que es el premio mayor a defender.
Esa es la joya de la corona. La lucha recién va a comenzar y en la cúpula lo saben. Por eso, se dejó en el llano a algunos que hicieron de todo para que el CSP no sea eliminado, pero al final tuvieron que callar y poner su firma en el punto que señaló el presidente Morales. Una derrota que debilitaría a un sector.
Eso es una coyuntura que se debe a la debilidad de un gabinete según la apreciación de Raúl García Linera, que nunca aparece ante los focos de los medios. Algo pasó, y eso se debe averiguar.
Es importante mirar en el fondo el retoque en la composición del gabinete de ministros que acompañaba a Morales Ayma. El ala dura se fortalece con la presencia de Alfredo Rada. El hombre que fue miembro del ELN y conocido en el país por su actuación en los sucesos de La Calancha, en Sucre, no dibujó una sonrisa por su regreso al mando de un ministerio y nada menos que el de la Presidencia donde se maneja muchos recursos, se definen acciones y las relaciones con la sociedad, empresarios y un largo etc. Quedó en el camino el hombre que le había dado otra tónica a ese despacho que con la presencia de Juan Ramón Quintana llegó al límite de la confrontación.
Por ahora el cambio no se notará ya que el país precisa de cierta tranquilidad que nos permita esperar unidos el fallo que darán los jueces en el tribunal internacional de La Haya. Nada debe empañar lo que se anuncia como una victoria; que ojalá sea así.
De ahí para adelante se viene otro escenario que sólo podría cambiar su decorado si la interpretación del Pacto de San José, derechos humanos de Evo Morales, apoya o no el fallo de los miembros del Tribunal Constitucional recientemente alejados por vencimiento de su mandato. O por el abandono de las calles por quienes creen que fueron burlados al no tomarse en cuenta el resultado del referendo del 21F.
El autor es periodista.
Columnas de JORGE MELGAR RIOJA



















