Gracias Karen…
Gracias a nuestros más de 600 deportistas bolivianos que participaron en los XI Juegos Suramericanos Cocha 2018, dando todo de sí en los escenarios deportivos, mostrando que el esfuerzo y la perseverancia son más importantes que cualquier fracaso, mostrando que como resultado de los años de su vida dedicados al deporte como al perfeccionamiento de sus habilidades en las distintas disciplinas tienen oportunidad frente a competidores de otros países que probablemente tienen mejor preparación.
Gracias Karen, Freddy, Conrrado, Yasmine, Mohamed, Carlos, Roland, Jenny, Madeleine, el equipo femenino de baloncesto y seguramente el resto de deportistas de élite que aún siguen en competencia, que encarnan valores, actitudes y comportamientos que reflejan un desarrollo personal basado en el compromiso, la autodisciplina, la superación y el éxito.
Gracias a los entrenadores, a las familias, a las asociaciones y clubes deportivos, que impulsaron y apoyaron a nuestros deportistas a no rendirse y a creer en sus capacidades, en su talento. Gracias a las pocas empresas privadas y a las autoridades e instituciones públicas que se dieron cuenta de que el deporte necesita recursos económicos y que superaron la visión miope de ver solo el fútbol como deporte, y que hoy han contribuido al esfuerzo de los deportistas para conseguir una medalla y hacerse un lugar en el medallero.
Gracias a Karen que de manera muy dulce y sencilla nos cuenta su historia de voluntad, sacrificio diario, determinación, pasión y lucha que ha tenido para conseguir las tres medallas de plata en este campeonato como a lo largo de su carrera. Gracias por mostrar y decir a nuestros niños y jóvenes que tu esfuerzo tuvo recompensa y apoyo.
Ser los mejores en un deporte es sin lugar a dudas un trabajo de tiempo completo y que revela las distintas decisiones y opciones que tuvieron que tomar nuestros deportistas para perseguir sus sueños, inclusive dejando de lado la representación nacional como es el caso de los raquetbolistas bolivianos que fueron reconocidos afuera por sus logros.
Gracias a los XI Juegos Suramericanos que pudieron sacar a la luz, la necesidad de que los aparatos del Estado nacional, departamental y municipal, deban invertir más en el deporte y lo hagan de manera integral con entrenadores, fisioterapeutas, nutricionistas, gimnasio, alimentación e implementos deportivos, y no solo entregando buzitos y credenciales. Porque todo el apoyo formal que se pueda dar seguramente se va a traducir en más medallas para futuras competiciones internacionales como los Panamericanos y las propias olimpiadas.
Antes de estos juegos casi no teníamos nada y ahora con los complejos deportivos recién inaugurados, estamos iniciando. Nuestras autoridades presentes y futuras deben comprender el valor del esfuerzo de nuestros deportistas y comprometerse con la llama que aún arde, que toda la enorme inversión deportiva debe ser bien cuidada y administrada, porque el deporte es bienestar, es una actitud de vida, es salud y es un honor para nuestro Estado Plurinacional.
La autora es abogada.


















